| Sumario |
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Palabras
del presidente.
El
Regimiento de Fusileros de Aragón.
Queridos
amigos:
Puntual a la cita de todos los años, hago nuevamente uso de esta página recopilando en ella lo que fueron nuestros proyectos del 98 y los más inmediatos por los que estamos trabajando.
El
pasado año estuvimos muy cerca de materializar una de nuestras mayores
ilusiones: ver colocado en nuestra ciudad el monumento ecuestre debido al
General Palafox. Digo debido, porque como la mayoría de vosotros sabeís, es ésta
una petición de los zaragozanos que se remonta a 1808. No pudo ser, ni
sospechamos que pueda serlo a corto plazo. Desde aquí, agradecemos a los
organismos e instituciones tanto nacionales como regionales el entusiasmo con
que apoyaron la propuesta. Por nuestra parte, lejos del desánimo, nos hallamos
al respecto llenos de buena voluntad y abiertos a cualquier diálogo o
iniciativa que lleve a buen puerto el proyecto.
Como
punto positivo, debemos congratularnos del gran avance dado en la divulgación
del conocimiento de la Gesta de Los Sitios, mediante charlas y Rutas, que han
permitido darnos a conocer como Asociación y nuestros fines, consiguiendo que
cada día sean más las personas interesadas por nuestra historia
En
cuanto al futuro, tenemos como meta seguir trabajando por conseguir la realización
del Museo de La Independencia- Los Sitios, y la preparación del Vicentenario;
cada dia más próximo, lo que obliga a poner en marcha la Comisión
Organizadora que aglutine las voluntades de instituciones, organismos y
asociaciones de todo tipo en torno a fecha tan importante para Zaragoza y Aragón
como tiene que ser el 2008.
Con el deseo de que en el próximo Boletín pueda saludaros con la realización de alguno de estos proyectos, os envio mi mayor afecto para todos.
Carlos
Melús Abós
Presidente
de la Asociación
Homenaje
a Los Héroes de los Sitios. Bajo este título se estrenó en la Biblioteca de
Aragón un emotivo reportaje resumén de nuestras andanzas anuales por la Ruta
de Los Sitios. En él sus autores, Angel Montón y Emilia Sancho, queridos y
admirados miembros de nuestra asociación, captaron para el recuerdo la imagen y
la palabra con que nos ilustraron amigos ya desaparecidos que permanecerán en
nuestra memoria.
Con
gran concurrencia de público, conocidos, simpatizantes paseando el traje
regional, alguna que otra escarapela portada con natural señorio, Guardias
Walonas con uniforme de época y un fondo musical aportado por la Banda
Municipal de Pedrola, hicieron de la Plaza de Los Sitios por su colorido y
plasticidad una irrepetible postal, en cuyo primer término tuvimos la
satisfacción de ver por primera vez (esperamos que también en años sucesivos)
a la señora Alcaldesa doña Luisa Fernanda Rudi, junto al General Gobernador
Militar don Manuel Cámara, portando la corona de laurel con la que un año más
honramos a los héroes de Los Sitios al pie de su monumento.
Al
hilo del anterior comentario queremos desde esta página, agradecer
profundamente al coronel don Luis Fernando Núñez, y en su persona al
Regimiento de Pontoneros y a cuantos voluntarios del mismo participaron en la
construcción del puente y posterior colocación sobre el anillo de agua que
circunvala el mencionado monumento, gracias al cual pudieron salvar el obstáculo
las autoridades españolas, francesas y polacas a la hora de depositar sus
ofrendas florales.
¡Gracias
amigos!.
Para
aquellos que lo desconozcais, en Fonz se mantiene el interesante Archivo
Biblioteca Barones de Valdeolivos. Contiene abundante documentación organizada
e inventariada, cuya cronoligía abarca desde 1242 hasta mediados del siglo XIX.
Consta de 210 cajas, y 6 ficheros con 8.454 documentos; entre los que podreis
encontrar datos sobre la G. de la Independencia, Órdenes Militares, Documentación
Eclesiástica, Asuntos de Estado y Documentación Relacionada con América. En
el departamento de Heráldica: Escudos, Apellidos y Arboles Genealógicos de
Aragón y Armoniales de Aragòn, Cataluña, Valencia y Baleares.
Si
a lo dicho añadimos que su biblioteca alcanza los 4.000 volúmenes, os estamos
recomendando que la visiteis. Para ello, tendreís que poneros en contacto con
su encargado, don Enrique Badía Gracia, quien como acostumbra pondrá
generosamente a vuestra disposición su tiempo y profundo conocimiento del
archivo.
En
cuanto al acceso: es imprescindible presentar la solicitud al Departamento de
Educación y Cultura y estar en posesión de la Tarjeta de
Investigador.Cumplidos los requisitos convenir el horario con don Enrique Badía,
llamando al teléfono (974) 412317 .
Presidente
de la Asociación para el Estudio de la Guerra de la Independencia, con sede en
la Complutense de Madrid. Esta Asociación, se enorgullece y alegra de que tan
relevante cargo haya recaido en un aragonés de la acreditada reputación del
profesor D. José Antonio Armillas, a quien felicitamos muy sinceramente.
¿QUÉ
CONSERVA ZARAGOZA DE LA ÉPOCA DE LOS SITIOS? (II)
En
esta segunda parte el autor continúa conduciéndonos por diversos y magníficos
edificios que forman o formaron parte importante de nuestra ciudad;
entreabriendo sus puertas para dejar escapar sucintamente la historia que
albergan, en lo que es una clara invitación a conocerlos y descubrirlos por
nosotros mismos.
Cristo
de Los Sitios.
Muy
próximo a la Puerta del Carmen, a la que dió nombre, se encontraba en la época
de los Sitios, intra muros de la ciudad (en lo que hoy son las calles de Capitán
Portolés, Av. César Augusto, Bilbao y Paseo de Pamplona) el Convento del
Carmen Calzado. Su iglesia cerraba prácticamente la calle de Albareda entre el
actual cuartel de la Guardia Civil y la casa contigua al Colegio de la Compañía
de María. Tuvo la citada iglesia entre otras preciosas joyas un magnífico
retablo de Damián Forment. Coronaba este retablo un Calvario “ con un Cristo
muy grande y bien labrado” según constaba en las capitulaciones del contrato,
firmado por el artista en 1520 y publicado por el P. carmelita D. Rafaél Mª López
Melús (VII Centenario del Carmelo en Zaragoza). Al construir la nueva iglesia
en el siglo XVII, se despiezó el retablo, y en la Guerra de la Independencia
todo, convento, iglesia y piezas del retablo quedó destruido. Sólamente se
salvó el Cristo, llamado desde entonces de los Sitios, aquél que coronó en su
día el retablo, y que hoy se venera en la Parroquia del Carmen (ubicada en el
Paseo de Mª Agustín ) regentada por los P.P. Carmelitas. Muy recientemente ha
sido sometido a una completa restauracón que ha devuelto a la imagen todo su
antiguo esplendor. La cruz sobre la que está colocado no es la de 1808, pues ésta,
de madera negra y con una orla dorada (como ha sido pintada la actual en su
restauración), fue donada por el prior del Carmen Calzado, P. D. Hilarión Mª
Sánchez Carrasco en 1948 a la Academia General Militar para el Museo de los
Sitios que en dicho Centro de enseñanza creó el entonces General Director D.
Santiago Amado Lóriga. Desaparecido este Museo en 1955, queda una sala dedicada
a los Sitios comprendida en el actual Museo de la Academia General, donde entre
otras interesantes piezas, sobre todo documentos firmados por personajes de la
época, se conserva la cruz original del Cristo de los Sitios.
Iglesia
del Hospital Provincial de Nuestra Señora de Gracia.
Se
encuentra en la C/ de Ramón y Cajal. Creado y conocido como Hospital de
Convalecientes; al ser bombardeado e incendiado por los franceses en los
primeros días de agosto de 1808 el verdadero Hospital de Gracia, cuyas
dimensiones ocupaban la zona comprendida entre la Pza. de España, Paseo de la
Independencia, C/ Porcel y C/ de Zurita, hubo de trasladar su sede al de
Convalecientes donde continúa en nuestros días. Su iglesia tiene una cripta
donde están enterradas parte de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, entre
ellas la mayoría de las muchas fallecidas en los dos Sitios, agotadas en la
atención a los defensores enfermos y heridos.
Noviciado
de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana.
Inmediato
al Hospital Provincial se encuentra el Noviciado, evidentemente un edificio
posterior a los Sitios pero no por ello carente de interés. en él se consevan
además de los restos mortales de la Beata Madre María Rafols y del Padre Juan
Bonal, fundadores de la Congregación y héroes ambos de los dos Sitios,
diversos recuerdos de los mismos. Llama la atención en el pequeño Museo o Casa
de los Humildes Recuerdos (como gustan llamarlo las hermanas), la reproducción
de la celda con los muebles autémticos que usó la Madre Rafols, trasladados
desde el actual Hospital de Gracia donde realmente habitó, más un conjunto de
recuerdos y objetos personales entre los que destaca la colección de
instrumentos de cirugía usados por la venerable hermana durante la guerra.
Palacio
de Los Luna.
Sede
de la Actual Audiencia y Tibunal Superior de Justicia de Aragón, muy modificado
en su interior, lo mencionamos aquí por ser en mayo de 1808 sede de la Capitanía
General de Aragón; lugar de donde el pueblo sacó al entonces Capitán General,
el anciano Exmo. Sr. D. Jorge Juan de Guillelmi, acusándole de afrancesado por
no querer entregar armas al pueblo, siendo llevado por ello prisionero a la
Aljafería. A continuación se ofreció el cargo al Brigadier D. José de
Palafox, quien después de exigir la reunión del Real Acuerdo, órgano con
facultad para aprobar nombramientos en ausencia del Rey, y que bajo la presión
insistente del pueblo lo ratificó, aceptó Palafox en el momento el cargo, pero
no el empleo de Capitán General; título que no ostentó hasta que pasado el
primer Sitio, le fue concedido por la Junta Suprema del Reino.
Campana
de la Torre Nueva.
Desaparecida
desgraciadamente en 1892, la torre que desempeñó un papel fundamental durante
los Sitios como atalaya, anunciando con el tañido de su campana el momento en
que los vigías permanentes veían diparar a las baterías francesas que
cercaban la ciudad, con el objeto de avisar a la población para que ésta
pudiera ponerse a cubierto; o bien tocando a rebato para que los defensores
acudieran a las puertas en caso de ataque enemigo. Después de todo, nos
consuela saber que se conserva su campana, colocada en 1907 en la recién
construida torre baja del Pilar, permitiéndonos así seguir oyendo su enérgico
y alegre sonido. En cuanto al famoso reloj de la desafortunada Torre Nueva, fue
éste colocado en la vecina Iglesia de San Felipe.
Basílica
del Pilar.
Naturalmente
la mayoría de las iglesias, incluidas las dos Catedrales existían desde mucho
antes de los Sitios de Zaragoza y, salvo contadas excepciones, siguen conservándose,
en general restauradas y notablemente mejoradas. Pero el motivo de traer aquí
como recuerdo visible de los Sitios a nuestra Basílica Mariana es que en sus
paredes, principalmente en la fachada que da a la calle Milagro de Calanda y en
la parte baja de la torre alta de la plaza, pueden apreciarse cantidad de
impactos de balas de cañón francesas que batían desde el Arrabal tan
importante símbolo de la fe aragonesa. También en el antes citado Museo de la
A.G.M., se conseva el manto que lució la Virgen durante los Sitios, donado por
el Cabildo junto a una réplica de la imagen de la Virgen en madera.
Iglesia
de San Ildefonso.
Actualmente
Iglesia de Santiago el Mayor. En 1808 perteneció al convento de San Ildefonso,
cuartel y hospital durante los Sitios. Volvió a este último destino tras la
desamortización de 1843, albergando al Hospital Militar hasta los años 60 en
que fue derribado para abrir paso a la Avenida de César Augusto. De lo que
fuera el convento, queda en pie la Igleisa en la que también pueden apreciarse
impactos de bala de cañón, aunque no con tanta profusión como en el Pilar. En
el lateral que da a la C/ Camón Aznar quedan restos de lo que fuera el claustro
del citado convento.
El Teniente de Caballería D. Luciano de Tornos es particularmente conocido por haber conseguido detener en el Puente de Piedra la desbandada del 4 de Agosto de 1808, plantando un cañón con el que amenazó a quienes huían. Vamos a conocer algunos detalles de su azarosa vida.
Hijo de Juan Ventura de Tornos, un infanzón de la localidad zaragozana de Alpartir, y María Antonia de Santa Clara Cagigal, una cántabra del valle de Hoz. En la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (Alpartir) hay una placa con los nombres de siete caídos en la Guerra Civil: uno de ellos es un Tornos. En su interior, el retablo barroco de San José (fechado en 1699) exhibía el escudo de armas de los Tornos (ahora perdido), “compuesto de quatro quarteles, los dos de color azul, y en cada uno una aguila con corona de oro: en otro quartel de color rojo, un toscano bestido de cota de malla con una espada empuñada; y en el quarto sobre color berde un torno dorado; y sobre dichos quarteles en dicho escudo un morrion con plumage leyendose al pie de dicho escudo un rotulo que dice assi: Armas de los Tornos” (descripción del escribano de Alpartir, 13 de Agosto de 1785).
Los
avatares de la carrera militar de su padre le hicieron nacer en Santander, en
1770, y vivir su adolescencia en Pamplona. Tras servir cinco meses como
guardiamarina, ingresa como cadete en el Regimiento de Dragones de Numancia el 4
de Mayo de 1788. Interviene en las campañas del Rosellón de 1793 y 1794,
asciende a Alférez el 13 de Septiembre de 1794 y a 2º Teniente (del Regimiento
de Húsares Españoles) el 28 de Julio de 1799. Para entonces había pasado una
temporada en la cárcel de la Inquisición de San Juan de Aznalfarache. El 3 de
Noviembre de ese mismo año se le concede una agregación al Regimiento de
Infantería Fijo de Ceuta, en el que causa baja a finales de Diciembre de 1801,
pasando a la situación de retirado, no sin hacer alguna trastada más (como no
volver de un permiso), con lo que se hizo acreedor a que su Coronel escribiera
en su hoja de servicios que era de “calidad noble, salud robusta, valor
acreditado, aplicación ninguna, capacidad bastante, conducta mala, estado
soltero”.
Al
comenzar el Primer Sitio se encuentra en Zaragoza y es detenido como sospechoso
de traición, pero el 15 de Junio consigue escapar y se distingue en los
combates por los pasillos del Cuartel de Caballería del Portillo. Durante el
resto del asedio se integra en la precaria unidad de Caballería organizada y
mandada por el Coronel Bernardo Acuña. Resulta herido en los combates que
tienen lugar en la margen izquierda del Ebro en los primeros días de Julio,
tras conseguir los franceses establecer un pontón por el que cruzaron varias
columnas que pretendían cerrar el cerco y hostigar las vías de abastecimiento
de la ciudad. El 4 de Agosto, tras la apertura de la brecha en Santa Engracia,
es uno de los protagonistas de los primeros momentos de la reacción que permite
estabilizar la situación en torno a la actual Plaza de España.
El
22 de Septiembre recibe el mando de los paisanos armados y el 30 de ese mismo
mes se le concede el escudo de Defensor de la Patria. Durante el Segundo Sitio
combate en el Coso bajo, hasta que el 1 de Febrero, Palafox le nombra Segundo
Comandante de la Puerta del Sol, “fiándome de su celo, actividad, patriotismo
y valor acreditando la mejor defensa de él”. En el momento de la capitulación
es conducido prisionero al depósito de Nancy, en la 2º División de Morlot,
donde permanecerá hasta 1814.
El
5 de Mayo de 1814 empieza la batalla legal por el reconocimiento de su empleo y
sueldos atrasados. Queda como agregado al Regimiento de Caballería del Rey, en
Madrid, hasta la resolución de su expediente. La comisión correspondiente lo
cierra el 14 de Diciembre de 1814 con un documento que refleja la confusión y
las vicisitudes vividas en tan d azarosos momentos:
“D. Luciano de Tornos y Cagigal, Coronel que dice ser de Caballería,
(...) intenta probar, que hallándose de Capitán de Caballería retirado, fue
agraciado en 22 de Septiembre de 1808 con el grado de Teniente Coronel, y con
este empleo efectivo en Octubre del mismo año por el Capitán General D. José
Palafox condecorándole con los dos escudos de Defensor y Patriotismo; y que en
el 2º Sitio a mediados de Enero de 1809 fue ascendido a propuesta del General
Butrón a Coronel agregado al Cuerpo de Artillería, donde estaba antes, concediéndole
la Comandancia General de los Paisanos armados de aquella Ciudad, que desempeñó
a satisfacción de todos hasta la rendición de dicha Plaza en que fue hecho
prisionero.
Deseando
la comisión apurar por todos medios la certeza de estas gracias pidió al
Intendente de Aragón copia de los Despachos que se hubiesen expedido. En 7 de
Octubre ultimo remite tres: la primera es de un Despacho expedido en 3 de Junio
de 1808 en que se expresa que siendo Capitán graduado, y Teniente agregado al
Real Cuerpo de Artillería obtuvo sueldo de Capitán vivo y efectivo de Infantería:
la 2ª es de otro de 22 de Septiembre en que obtuvo el grado de Teniente Coronel
de Caballería, y la 3ª es de otro de 4 de Octubre en que siendo Teniente de
Caballería retirado, se le nombró Teniente de la Compañía de Obreros del
Batallón del Real Cuerpo de Artillería del Ejercito de Aragón.
(...)
la Comisión en este estado, viendo la imposibilidad de poder averiguar la
legitimidad de los empleos y grados que obtuvo en Zaragoza D. Luciano de Tornos
y Cagigal por la confusión que se nota, y teniendo noticias de su fallecimiento
acaecido en el mes de Noviembre último, es de parecer que debe suspenderse este
expediente (...)”.
Y es que nuestro hombre había fallecido de enfermedad a las ocho de la tarde del 24 de Noviembre de 1814, en Madrid, sin haber conseguido que la burocracia reconociera los méritos contraído en Zaragoza, algo habitual “en aquellos agitados tiempos”.
UNIFORMES
y DISTINTIVOS DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA (VI)
EL
REGIMIENTO DE FUSILEROS DE ARAGÓN
Creado
por la fusión en un mismo cuerpo de 2 batallones de fusileros , que a su vez se
habían creado en junio de 1808 sobre la base de la antigua Compañía de
Fusileros de Aragón, creada en 1766 para combatir al contrabando y perseguir a
“vagos, mal entretenidos y desertores”, y que en Mayo de 1808 era la única
tropa veterana con que contaba la ciudad de Zaragoza.
El
13 de Noviembre de 1808 se constituye en Regimiento de Fusileros del Reino de
Aragón, a partir de esta fecha contaría el Rgto. con 2 batallones, que el 16
de Diciembre sumaban una fuerza de 1799 hombres, 11 de ellos tambores, siendo su
Coronel el Brigadier D. Antonio Torres, y Comandante su hermano D. Gerónimo
Torres.
Al
quedar adscrito a la guarnición de Zaragoza no pudo participar en la batalla de
Tudela (23-XI-1808), pero en los días siguientes se dedicó a reunir dispersos
del Ejército de Castaños, conduciéndolos a Zaragoza. Durante el 2º sitio
defendió la puerta del Carmen, quedando disuelto al capitular Zaragoza, el 21
de Febrero de 1809.
UNIFORMES
Y BANDERAS:
Bandera
El
cuerpo de Fusileros carecía de bandera propia, por no alcanzar la fuerza mínima
de 1 batallón, necesaria para tener derecho a su uso. Tampoco parece ser que se
la entregasen en Junio de 1808, pues en ninguno de sus estados de fuerzas
aparece citada la plaza de “abanderado”.
El
primer batallón seguiría siempre sin bandera, pero el segundo sí debió
recibirla en Septiembre, una vez concluido el Primer Sitio, y esa misma bandera
sería la única adoptada después, en Noviembre, por el nuevo Rgto. de
Fusileros[1],
siendo su abanderado durante el 2º Sitio D. Juan Mayor[2].
Uniformes:
El
uniforme usado por los fusileros en 1808, conservaba todavía el característico
color rojo con divisa azul adoptado en el momento de su fundación en 1766; pero
tanto su corte, como el número de prendas que lo componían había sufrido
grandes variaciones en el curso de los más de 40 años transcurridos desde
entonces, teniendo ahora las siguientes características:
El
uniforme de los Oficiales[3],
sensiblemente distinto del de la tropa, estaba compuesto de : sombrero bicornio
negro, con galón dorado al canto, escarapela roja, y presilla con botón
dorado. Casaca larga de paño azul turquí, con cuello, vueltas y barras de los
faldones rojas, en el delantero una fila de botones dorados, con sardinetas de
galón dorado, terminadas en ángulo recto, y en las vueltas y hombros los
distintivos de sus grados. Chaleco rojo con sardinetas doradas en el delantero.
Calzón azul, medias blancas y zapatos con hebilla, o botas cortas para los
mandos a caballo.
La
clase de tropa[4]
: bicornio negro, con escarapela roja y presilla amarilla. Casaca corta roja,
con cuello, y vueltas del mismo color, solapas en punta y portezuelas de las
vueltas azules. Chupa y calzón azul, medias blancas y alpargatas atadas con
cintas azules. Como prenda de abrigo un gambeto “a la catalana”, con cuello
y vueltas rojas, con galón amarillo, y sardinetas del mismo en el delantero, así
como 3 en cada vuelta.
Iniciada
la contienda, los antiguos fusileros continuaron con sus uniformes, pero todos
los nuevos alistados -es decir, la mayoría- no recibieron prenda alguna, como
lo prueba el siguiente estado de Noviembre de 1808: “las
1754 que tiene no han recibido vestuario alguno y de consiguiente carecen de
todas las prendas que lo componen”[5].
Este
Rgto. recibió sus nuevos uniformes, que suponemos similares a los anteriores,
iniciado ya el 2º Sitio, como nos informa el siguiente testimonio, sin duda un
tanto tendencioso, refiriéndose a la pérdida de la trinchera que iba del
Portillo al Huerva[6]:
“de nada sirvieron, ya por su fatal
construcción, y por la cobardía de sus jefes y sus soldados los miñones de
Torres que la cuidaban, y lo más singular fue que el día que se había de
perder o se perdió, vistió de nuevo este Capitán a sus miñones, y hasta
aquel día los llevó muy estropeados y cuasi desnudos; consideraría habían de
ir de viaje”.
Durante
mucho tiempo los historiadores, biógrafos o investigadores de Palafox han
tratado de conocer infructuosamente fechas y detalles de su casamiento con doña
Francisca Soler y Durán y del nacimiento de su hijo Francisco Pilar Mariano,
nunca aparecidos en sus biografías. Unicamente José Pascual de Quinto y de los
Ríos, en su historia "Los Sitios de Zaragoza 1808-1809" dio algunos
datos certeros, aunque escasos, sobre este tema, pag. 58.
No
hace muchos meses dimos en buscar por las parroquias de Huesca, porque allí sí
se sabía que había nacido el hijo, y después de ver registros parroquiales
como punto final acabamos en el Diocesano, y allí tuvimos suerte. Se nos mostró
expediente, bien guardado y conservado, que en fotocopias os mostramos a
continuación.
Febrero
de 1999.
Miguel
Plou Gascón, por la Investigación.
1843,
Huesca
Expediente
sobre rectificación partida de bautismo de Francisco, Pilar, Mariano de Palafox
y Soler Durán (Archivo Diocesano de Huesca, Signatura 20. 2-4-4. 3/26)
'Casamiento
de José de Palafox y Melzi y Francisca Soler y Durán:
D.
Miguel de Goycoechea y Urrutia, Pbro. Canónigo de la Santa Iglesia de Plasencia
de Extremadura, Capellán principal Subdelegado Appco. Teniente vicario General
del Exército del Centro.
Certifico,
que en el Libro de Registros de la Secretaría de la tenencia Vicaría General
de mi cargo en este Exército del Centro, a su folio ciento once buelto, consta
que el Excmo. Señor D. José Palafox y
Melci, Capitán General de los Reales Exércitos y en Jefe del referido del
Centro contraxo verdadero e legítimo
matrimonio con Dª Francisca Soler e Durán en la Ciudad de Zaragoza el día
Siete de Julio del año próximo pasado de mil ochocientos y quince, al que
asistió en virtud de comisión reservada mía el Pbro. D. Pantaleón Espín y
Ara, Cura Rector de Villarejo en el Arzobispado de Zaragoza, y que en aquella época
era Capellán Párroco agregado al Regimiento Infantería del Príncipe con
destino al Cuartel General del mismo Exército del Centro, siendo testigos el
Pbro. Dor. D. Mariano Rodrigo y Vallabriga y el Brigadier de los Rs. Exércitos
D. José Bellido. Y para que conste y demás efectos convenientes doy la
presente firmada de mi mano, sellada con el de mis armas y refrendadas por mi
Secretario Notario Mayor en el Cuartel de Calatayud a veinte y siete de Enero de
mil ochocientos diez y seis.
Miguel
de Goycochea y Urrutia. Lugar de Sello. De orden de su Sria José María de
Labayer. Secretario Notario Mayor.
Concuerda
con su original con el que el infracto. escribano público del número de esta
Ciudad de Huesca bien y fielmente comprobé al que remito. Y para que conste, a
requerimiento de parte, doy el presente testimonio que signo y firmo en Huesca a
primero de Julio de mil ochocientos cuarenta y tres. Es testimonio de verdad.
Nicasio Manuel Villanova.
Partida
original de bautismo de Francisco Pilar Mariano de Palafox y Soler Durán.
"El
abajo firmado Regente la Cura del Sto. Hospital de esta Capital de Huesca.
Certifico:
como en libro de Bautizados que comienza el cinco de setiembre de mil
setecientos noventa y ocho, al folio 438, se halla una Partida que a la letra es
como sigue = Al margen Francisco Pilar Mariano Bautizado en Huesca = Al centro =
Certifico el abajo firmado Cura Párroco de la Iglesia Parroq. de Nuestra Señora
de Esperanza de la Ciudad de Huesca, como que en el día seis
del mes de Noviembre del año de mil ochocientos y quince llegó a la espresada
Iglesia un Niño hijo de Padres incógnitos y me aseguraron lo había bautizado
un hombre, por conocer había necesidad para ello: inmediatamente que me fue
presentado lo bauticé solemnemente bajo de condición, fue su Padrino que le
tubo, y sacó de Pila Bautismal, el Dr. D. José Causada, natural de Laluenga,
obispado de Lérida, y vecino de dicha Ciudad de Huesca, casado con Dña.
Joaquina Labastida, a quien le advertí el parentesco espiritual y demás
obligaciones, Se le pusieron los nombres de Francisco, Pilar, Mariano.
Manuel
Puivecino, Cura.
La
cual Partida fielmente copiada conforma en un todo con su original al que me
remito. Y para que conste lo firmo en Huesca a tres de Junio de mil ochocientos
cuarenta y tres. Felipe Villuendas, Regente."
Seguidamente
los escribanos púbicos Elías García y Manuel Oliván, domiciliados en Huesca,
con sus correspondientes firmas y signaturas la legalizan dando testimonio de
verdad.
-
"En la M.H. villa de Madrid a veintiséis de Junio de mil ochocientos
cuarenta y tres, ante mí el Escribano de S.M. y del Colegio de esta Corte, y
testigos que se espresarán, los Excmos. Sres. Dn. José de Palafox Rebolledo y
Melci, Capitán General de los Ejércitos Nacionales, Comendador de la de
Montachuelos en la orden de Calatrava, Caballero Gran Cruz de la de San
Fernando, San Hermenegildo, ... hijo legítimo de los Sres. D. Juan Felipe y Doña
Paula Melci de Erill, difuntos, vecinos que fueron de la Ciudad de Zaragoza, y Dª.
Francisca Soler Durán y Piedra-Millera, su esposa, Duquesa de Zaragoza y
Grandes de España de primera clase, hija legítima de los Sres. D. Fidel y Doña
Manuela Durán y Piedra-Millera, precedida la licencia y venia marital que por
derecho se requiere, que de haber sido pedida, concedida y aceptada yo el Escno
doy fe, Digeron:
Que en su matrimonio tuvieron por su hijo legítimo, y como tal le reconocen, a D. Francisco Pilar Mariano, nacido y bautizado en la Ciudad de Huesca, en la Parroquia de Nuestra Señora de Esperanza, por el Cura Párroco de la misma, en seis de noviembre de mil ochocientos y quince.
Y
conviniendo que conste por escritura pública y en debida forma el expresado
reconocimiento, otorgan que reconocen por tal a su hijo legítimo, habido en el
legítimo matrimonio que los otorgantes contrajeron in facie Ecclesia por
palabras de presente y con todos los requisitos prevenidos por la Iglesia y el
Santo Concilio de Trento, al expresado Sor. D. Francisco Pilar Mariano de
Palafox y Soler, Rebolledo Melci de Erill, Durán y Piedra-Millera, actualmente
Coronel de caballería, y que ha sido tenido y reputado siempre por tal en su
compañía, lo que quieren conste en su partida de bautismo, enmendándose las
variaciones o diferencias que en ella resulte.
Así
lo dijeron y otorgaron, jurando a mayor abundamiento la dicha Excma. Sra.
Duquesa que para el otorgamiento de esta escritura y de la solicitud
consiguiente a ella, que hace en unión con su Esposo al Sr. Vicario Eclesiástico
no ha sido inducida ni violentada por S.E. ni por ninguna otra persona, sino que
lo verifica de su libre y espontánea voluntad por ser cierto y verdadero su
contesto, y lo firman y ratifican S.S.E.E. a quienes doy fe conozco, siendo
testigos el Excmo. Sr. Teniente Gral. de los Ejércitos Nacionales D. José
Bellido y los Sres. D. José de Soler y D. Manuel de Bárbara, vecinos de esta
Corte. J. Palafox, Duque de Zaragoza. J. Francisca Soler y Durán, Duquesa de
Zaragoza. Ante mí José Mª. De Garamendi, escribano de S.M. del Número de
Madrid.
Documento
legalizado por los también escribanos de Madrid: Ramón Aragón Espinosa.
Facundo de Elías Pastor y Pablo de Celier.
"Dn. José de Palafox Rebolledo Melci de Eril y Dª Francisca Soler Durán y Piedra-Millera, Duques de Zaragoza, vecinos de la Villa y Corte de Madrid, ante vos Señor Vicario Eclesiástico de la Ciudad de Huesca, decimos que de nuestro matrimonio contrahído en facie Ecclesia legítimamente, según resulta de la partida certificada del teniente Vicario General del Ejército del Centro Dn. Miguel de Goicoechea y Urrutia, sellada y refrendada por su Secretario Notario Mayor Dn. José María Labayer, q original presentamos con calidad de exivida y de q se nos devuelva, tuvimos por ntro hijo legítimo por consigte. a D. Francisco Pilar Mariano q habiendo nacido en esta Ciudad de Huesca fue bautizado en la parroquia de ntra Señora de Esperanza en 6 de Novre de 1815.
Mas
como, aunque para contraer Dicho matrimonio estubiere concedida la Real licencia
necesaria, oficialmente no se había aún comunicado, y me hallare a la sazón
de Capitán Gral de Aragón, tubimos por conveniente q el niño se bautizase de
incógnito
como se verificó en efecto, si bien a luego obtenida la Real aprobación y criándose
ntro hijo como tal, con motivo de acontecimientos sobrevenidos habíamos
olvidado ya esta circunstancia hasta q pedida recientemente su partida lo hemos
recordado. Por lo cual y a fin de q dicha partida sea enmendada sin dificultad
hemos otorgado la escra de reconocimiento en forma que presentamos, Y
A
Vs pedimos y suplicamos, q habiendo por presentado la escra de reconocimiento
referida por la cual se ratifica este ntro escrito y por exivida la fe de
casados original, se sirva mandar q se tache la cláusula de incógnitos q
contiene la partida de nro hijo Dn. Francisco Pilar Mariano y se pongan nros
nombres y los de nros padres, abuelos suyos, espresados en la referida
escritura, a saber Paternos los Sres. Marqueses de Lazán, Dn. Juan Felipe
Rebolledo de Palafox y Di Paula Melci de Erill, Maternos los Sres. D. Fidel
Soler y Dª Manuela Durán y Piedra-Millera, todos difuntos, naturales y vecinos
de Zaragoza los primeros y vecinos de Talavera los segundos.
Pues
así es todo de Justicia q pedimos con el Juramento necesario.
Firmados
y rubricados: J. Palafox, Duque de Zaragoza, J. Francisca Soler y Duran, Duquesa
de Zaragoza. "
"Auto.
En la Ciudad de Huesca a los tres días del mes de Julio del año mil
ochocientos cuarenta y tres el Iltre. S. DD. Bonifacio Quintín de Villaescusa,
Pbro. Abogado de los Tribunales Nacionales, y en lo espiritual y temporal
Provisor Vicario General y Oficial Eclesiástico de la misma y su Obispado, en
vista de este recurso y documentos que le acompañan por ante mí el infrascrito
escribano, Dixo:
Debía
mandar y mandó que por el Cura Párroco del Santo Hospital de Ntra Señora de
Esperanza de esta misma Ciudad se tache e invalide la partida de bautismo que
obra al folio 438 de Francisco Pilar Mariano, hijo de padres incógnitos, y del
que fue Padrino el D. D. José Causada, casado con Dª Joaquina Labastida, y
poniendo una llamada en el margen de esta partida invalidada, con referencia al
folio que corresponda en que se anote la otra que ha de sustituir a aquélla,
estienda la del tenor siguiente:
Al
margen -Francisco Pilar Mariano. En el centro- En el día Seis de Noviembre de
mil ochocientos quince yo el infro Cura del Santo Hospital de Ntra. Señora de
Esperanza de esta Ciudad de Huesca, en la Iglesia del mismo, bauticé
solemnemente a un niño que se le pusieron los nombres de Francisco Pilar
Mariano, hijo legítimo y natural del Excmo. S. D. José de Palafox Rebolledo
Melci de Eril, Capitán General de los Rs. Exércitos, y de la Exma Sª Dª
Francisca Soler Durán y Piedra-Millera, legítimos cónyuges, sus Abuelos
paternos los SS. Marqueses de Lazán D. Juan Felipe Rebolledo de Palafox y Dª
Paula Melci de Eril, naturales y vecinos de Zaragoza, y Maternos los S.S. D.
Fidel de Soler y Dª Manuela Durán y Piedra-Millera, vecinos de Talavera. Fue
su Padrino que le tuvo e sacó de la Pila bautismal el Dr. D. José Causada,
natural de Lalueza, Diócesis de Lérida, vecino de esta Ciudad de Huesca,
casado con Dª Joaquina Labastida, a quien advertí el parentesco espiritual y
demás obligaciones. Manuel Puivecino, Cura.
Líbrese
testimonio comprensivo de esta providencia que unirá dicho Cura del Hospital al
mencionado libro, y expedirá de esta partida cuantas extractas le fuere
pedidas. Y por este así lo proveyó, mandó y firmó su Sria de que doy fe.
Firmados
y rubricados: Bonifacio Quintín de Villaescusa. Ante mí, Nicasio Manuel
Villanueva.
Diligencia.
Doy fe que en el mismo día se ha librado el testimonio mandado en el auto
antecedente. Villanova".
[1].-
Conforme a las R.O. debería haber usado 2 banderas, 1 por batallón, pero
esto no pudo cumplirse y además desconocemos su descripción, aunque
supongo que sería blanca con el escudo de las armas Reales en su centro, y
las de Aragón en sus esquinas.
[2].-
Estado del 16-XII-1808 (A.P. Caj.5,leg.4-4-1)
[3].-
Descripción basada en el reglamento de 1791, completado con los retratos en
miniatura de los hermanos Torres, desaparecidos desde 1908.
[4].-
La fuente principal para esta descripción es la figura en color que del
Fusilero de Aragón incluye el “Estado Militar de España en 1805”,
completada con su reglamento de 1791.
[5].-
Antonio Pradera, 27-XI-1808 (AP. 6-2/104).
[6].-
Mosén Ramón de la Cadena “Historia de los Sitios”, manuscrito en
Biblioteca del Colegio de Abogados de Zaragoza p.80.