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Santísima y
Excelentísima Virgen del Pilar:
Este acto es para nosotros un momento de gran emoción, por poder
estar hoy en la Capilla de la Virgen con el grato motivo de
ofrecerle un manto en memoria y recuerdo de unos hechos que marcaron
a nuestra Ciudad
Digo Excelentísima Señora porque ahora hace 100 años se le concedió
el título de Capitana General de los Ejércitos españoles, con motivo
del Centenario de Los Sitios.
Nos encontramos hoy ante su Pilar, para ofrecerle este manto del
Bicentenario, con el que pueblo de Zaragoza quiere honrar la memoria
de los Heroicos defensores de nuestra Ciudad, en los años 1808-1809,
hechos conocidos universalmente como Los Sitios de Zaragoza.
Al igual que
aquella gesta fue por voluntad de un pueblo, este Manto ha sido por
donación popular de personas, entidades e instituciones, que han
apoyado la iniciativa promovida por la Asociación “Los Sitios de
Zaragoza”, queriendo de esta manera mantener el recuerdo de aquellos
acontecimientos, en este año del Bicentenario
Hace exactamente 200 años, Zaragoza se vio
sacudida por la invasión de la tropas del Emperador de Francia.
Desde el inicio de las acciones, los defensores pidieron el amparo
del Virgen del Pilar, como queda reflejado en el juramento que todos
los defensores hicieron un 26 de junio de 1808, en la Plaza del
Carmen, ante una bandera blanca donde se había bordado la imagen del
Virgen del Pilar, siendo el juramento popular Defender Zaragoza
por la Virgen del Pilar. Hemos querido que esta frase figure en
el manto que hoy ofrecemos. Así como el escudo que el Rey de España
otorgó a nuestra Ciudad en homenaje a los defensores de Zaragoza,
por su comportamiento durante Los Sitios.
Queremos señalar el tremendo esfuerzo que
supusieron, para todos los habitantes y todos los estamentos de
Zaragoza, aquellos terribles días, bien lo sabe el Excelentísimo
Cabildo Metropolitano que hoy nos recibe, y quiero resaltar en este
acto el afecto y trato que siempre ha dispensado al recuerdo de Los
Sitios. En aquellos días el Cabildo del Pilar donó grandes
cantidades para el socorro de la defensa de la ciudad y sufrió entre
sus Canónigos los desastres de la guerra. Y esta Basílica que hoy
nos acoge tiene en sus muros marca y señales, recuerdos mudos,
recientemente conservados, que hablan de la importancia que tenía
para el invasor la toma de esta Catedral, ya que suponían que con
ello terminaría la defensa de nuestra Ciudad, sin olvidar que la
propia Virgen del Pilar fue la primera que vio expoliado su joyero,
por los jefes franceses al comienzo de la ocupación
Quiero recordar que el Emperador Napoleón cuando pedía información a
sus oficiales sobre la toma de Zaragoza, dichos oficiales le
contestaban que había una resistencia inusitada, movida por el
fervor y a la fe de sus habitantes, nunca conocida hasta esas
fechas, ya que se decía que la Virgen del Pilar hablaba a los
defensores,
Y era verdad, porque la Virgen siempre ha hablado a su fieles, hace
200 años y ahora, también en nuestros días, pero especialmente nos
escucha, escucha nuestras peticiones a través de nuestras visitas y
plegarias.
Por eso, en este día y en este acto tan especial para todos
nosotros, nos permitimos pedirle a la Santísima Virgen del Pilar por
el recuerdo de nuestros heroicos antepasados, por nuestra querida
Zaragoza, por España, y en especial por la Paz en todo el mundo.
Gracias, Santísima
Virgen del Pilar. |