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Pinturas
1
MARCELINO
DE UNCETA
Palafox
Firmado
y fechado en 1874. Oleo sobre lienzo. Medidas: 2,25 x 1,75 m.
Ayuntamiento de Zaragoza.
El
Excmo. señor don José Rebolledo de Palafox y Melzi, Bermúdez
de Castro, Gurrea, Borja y Azlor, nació en Zaragoza, el 28 de
octubre de 1775, hijo menor de los marqueses de Lazán, Cañizar,
Navarrés y San Felices, falleciendo en Madrid el 15 de febrero
de 1847, siendo trasladados sus restos en 1958 a Zaragoza, dándoseles
definitiva sepultura en la cripta de la Santa Capilla del Pilar.
Educado
como correspondía a su ilustre cuna por el célebre P. Boggiero
de las Escuelas Pías, ingresó en el carrera de las armas como
Guardia de Corps de Carlos IV,participando en la campaña de El
Rosellón contra Francia y llegando al año 1808 con la categoría
de Brigadier de los Reales Ejércitos.
Enviado
desde Bayona por Fernando VII con instrucciones reservadas de
sublevar Zaragoza contra los franceses y no logrando la
colaboración del capitán general de Aragón, consiguió por
medio de sus agentes, actuando desde la «Torre de Alfranca»,
llevar a feliz término los reales deseos, logrando la deposición
de las autoridades de la ciudad y su nombramiento, por imposición
popular y posterior ratificación de las Cortes del Reino, como
capitan general de Aragón con mando militar y político,
autoridad que ejerció durante ambos asedios de Zaragoza.
Su
actuación durante los Sitios ha sido de siempre muy
controvertida en todos los aspectos; discutida y discutible la
insigne figura de Palafox debe considerarse como un ejemplo de
patriotismo, lealtad a su rey y amor a su pueblo. Sus ideales
políticos de firma liberal le llevaron a ser poco estimado en
el real aprecio, a tal punto que hubo de esperar a la muerte de
Fernando VII para ser agraciado en 1834, con carácter
vitalicio, con la dignidad de duque de Zaragoza, título
convalidado como hereditario en 1848.
Tras
la capitulación de Zaragoza, en la que no participó por estar
enfermo de contagio, fue llevado prisionero a Francia, siendo
tratado como un vil criminal, manteniéndosele incomunicado en
Vincennes hasta su regreso a España en 18 13.
Casó
en Huesca en 1815 con doña Manuela Soler y Durán, de la que al
poco tiempo hubo descendencia, de la cual sólo se logró a don
Francisco, segundo duque de Zaragoza y último descendiente
directo del heroico caudillo.
Llegó
a ser acusado de pertenecer a la logia masónica de Madrid «La
Isabelina», cargo del que resultó absuelto.
A
lo largo de su vida fue duque de Zaragoza, prócer del Reino,
caballero de Calatrava, capitán general del Ejército,
caballero Gran Cruz de las Reales Ordenes de San Fernando y San
Hermenegildo, académico de la Real de San Luis de Zaragoza y
San Carlos de Valencia, doctor en Jurisprudencia Civil por la
Universidad de Huesca, primer director del Cuerpo de Inválidos,
benemérito a la Patria y, sobre todo, caudillo y defensor de
Zaragoza.
2
MIRANDA
El
general José Palafox
Siglo
XIX.
Oleo sobre lienzo. 0,90 x 0,75 m. Museo del Ejército, Madrid.
Procede
del Cuerto de Inválidos Militares e ingresó en el Museo del Ejército
en el año 1936.
3
MARCELINO
DE UNCETA
Agustina
de Zaragoza y Doménech
Entre
1850-1878. Oleo sobre lienzo. Medidas: 2 x 1 m. Casa Amparo del
Ayuntamiento de Zaragoza.
Nació
Agustina Zaragoza y Domenech en Barcelona hacia 1786 y falleció
en Ceuta en 1858. Casó dos veces, la primera con el oficial de
infantería don Juan Roca, y la segunda con don Juan Eugenio
Cobo, natural del Belchite; de ambos hubo dilatada sucesión
femenina. Su actuación memorable en los Sitios de Zaragoza ha
quedado eclipsada por su participación en la acción de El
Portillo, donde a la vista del cadáver de un artillero y en
presencia de Palafox, hizo uso del botafuego aplicándolo al oído
de la pieza ante la sorpresa del enemigo, a quien produjo
numerosas bajas, siendo premiada por el caudillo de Zaragoza con
las ginetas del sargento muerto.
Tras
la capitulación fue conducida a Francia en la cuerda de
prisioneros mandada por el general Morlot, logrando escapar
juntamente con su marido, a quien tuvo el agrado de encontrar en
la misma, a la cual venía adscrito desde Barcelona. Participó
en otras acciones durante la guerra de la Independencia, destacándose
su actuación en Tortosa.
Según
Angel Azpeitia, este lienzo es un fragmento recortado de una
pintura mayor. Fue restaurado por Manuel Navarro.
4
DAVID
WILKIE
La
doncella de Zaragoza
1827.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 0,48 x 0,71 m. Museo Provincial de
Bellas Artes de Zaragoza.
5
LUCIO
DE RIVAS
Agustina
Zaragoza y Doménech
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 0,84 x 0,62 m. Museo del Ejército,
Madrid.
6
MARCOS
HIRALDEZ DE ACOSTA
Agustina
de Aragón
Firmado
y fechado en 1871 Oleo sobre lienzo. Medidas: 1,98 x 2,96 m.
Diputación Provincial, Zaragoza.
Con
este cuadro el pintor sevillano Marcos Hiráldez de Acosta se
presentó a la Exposición Nacional de Madrid del año 1871.
Representa a la heroína de los Sitios de Zaragoza sobre un
fondo de montes y una de las puertas de la ciudad (que recuerda
la famosa del «Parque de Monteleón» de Madrid). Agustina
aparece vestida como una zaragozana más, con falda amarilla y
corpiño rojo. A la derecha hay un grupo de heridos atendidos
por una mujer y en primer término varios heridos amontonados.
7
FERNANDO
BRAMBILA
Agustina
durante la batalla
Primera
mitad del siglo XIX. Oleo sobre lienzo. Medidas: 0,44 x 0,34 m.
Museo Lázaro Galdiano, Madrid.
8
F.
JIMENEZ NICANOR
Manuela
Sancho Bonafonte
1887.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 2,98 x 2,22 m. Casino de Zaragoza.
Nació
en Plenas, provincia de Zaragoza, el 16 de junio de 1784, de
familia labradora y acomodada. Su infancia y juventud transcurrió
en la capital de Aragón, lugar donde se hallaba cuando la
ciudad fue sitiada por las tropas de Napoleón en 1808. Su
comportamiento durante ambos asedios acreditó su heroísmo y su
valor, siendo citada de manera distinguida por don Mariano
Renovales a la vista de su actuación en la defensa del convento
de San José, publicándose su acción en la «Gaceta» de
Zaragoza de 7 de enero de 1809 y siendo premiada por Palafox con
la concesión del distintivo de una cinta encarnada y una pensión
vitalicia. No sólo suministró alimento a los defensores sino
que participó activamente en la defensa, disparando las baterías
con su mano y recibiendo heridas corporales de la metralla
francesa.
Casó
tres veces, la primera con don Manuel Martínez, la segunda con
don Joaquín Tapiaca y la tercera y última con don Santiago de
San Joaquín. Falleció en Zaragoza el 9 de abril de 1863,
siendo enterrada en la parroquia de San Gil Abad, celebrándose
sus honras fúnebres con gran solemnidad y asistencia de la
municipalidad zaragozana.
9
AGUSTIN
DE LA CRUZ
Manuela
Sancho
Fechado
en 2-5-1980. Oleo sobre panel. Medidas: 0,42 x 0,34 m. Museo del
Ejército, Madrid.
10
MARCELINO
UNCETA
Casta
Alvarez
1875.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 2,25 x 1, 55 m. Ayuntamiento de
Zaragoza.
Casta
Alvarez Barlo nació en Orán (Argelia) en 1786, oriunda su
familia de Figueruelas. Parroquiana de San Pablo en Zaragoza,
falleció en Cabañas de Ebro en el año 1846. Casó en 1814 con
Manuel Bertol.
Participó
en las dos defensas de Zaragoza, destacándose su actuación en
los combates de la Puerta de Sancho y del Arrabal. Fue premiada
por Palafox con un escudo de distinción y una pensión
vitalicia. Esta valerosa mujer falleció olvidada de todos,
siendo motivo de burla al ser tenida por bruja. Sus restos
reposan en la iglesia de El Portillo de Zaragoza, a donde fueron
trasladados desde Cabañas de Ebro por la Real Junta
conmemorativa del Centenario de los Sitios.
11
A.ARAMBURO
Condesa
de Bureta
1889.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 2,08 x 1, 13 m. Casino de Zaragoza.
Doña
María Consolación de Azlor y Villavicencio, Urriés y
Villavicencio, nació en Gerona en 1775 y falleció en Zaragoza
en 1814. Estuvo casada en primeras nupcias con don Juan Crisóstomo
López-Fernández de Heredia y Marín de Resende, de quien ya
era viuda al comenzar el primer Sitio, contrayendo segundo
matrimonio, en octubre de 1808, con el regente don Pedro María
Ric y Monserrat, barón de Valdeolivos. Por su primer vículo
fue condesa consorte de Bureta y de ambos consorcios hubo sucesión.
Su
noble cuna imprimió carácter a su heroica actuación durante
ambos asedios de Zaragoza, diferenciándose ésta de las
populares heroínas tan manidas, pues su labor caritativa,
moral, patriótica y en última instancia con las armas en la
mano es bien diferenciada de la de sus congéneres.
En
1814, durante la visita de Fernando VII a Zaragoza, fue muy
elogiada por éste y tuvo el honor de recibirlo en el citado
palacio, quedando constancia de la regia visita en las argollas
sobre su puerta principal, de las que colgó la férrea cadena,
testimonio del «Privilegio de Asilo», retiradas por imperativo
constitucional en 1823.
Está
enterrada en la iglesia de San Felipe de Zaragoza y una de sus
diademas, actualmente en el museo pilarista, se exhibe en esta
exposición.
12
VALENTIN
CARDERERA
Doña
María de la Consolación Azlor de Aragón y Villavicencio en el
Sitio de Zaragoza. Condesa de Bureta
Hacia
1850. Oleo sobre tabla. Medidas: 0,35 x 0,21 m. Colección
duquesa de Villahermosa, Pedrola (Zaragoza)
Esta
pequeña pintura está copiada del grabado, con el mismo tema,
de Gálvez y Brambila.
13
MARCELINO
DE UNCETA
Condesa
de Bureta
Firmado
y fechado en 1881. Oleo sobre lienzo. Medidas: 1 x 0,61 m.
Colección duquesa de Villahermosa, Pedrola (Zaragoza).
14
TENIENTE
CORONEL VILLAR
Condesa
de Bureta
Fechado
en 12‑8‑1944. Oleo sobre lienzo. Medidas: 0,81 x
0,70 m. Museo del Ejército, Madrid.
15
ESCUELA
VALENCIANA DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX
Retrato
del general marqués de Lazán
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,05 x 0,80 m. Real y Excelentísima
Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País de Zaragoza.
El
Excmo. señor don Luis Rebolledo de Palafox y Melci, hermano
primogénito del caudillo defensor de Zaragoza, nació en la
misma ciudad el 2 de junio de 1772; cursó sus primeros estudios
en el colegio de las Escuelas Pías bajo la dirección del célebre
padre Boggiero y continuando con su formación eligió la
carrera de las armas; a lo largo de su vida llegó a ser marqués
de Lazán, de Cañizar, de Navarrés y de San Felices, Grande de
España, teniente general de los Reales Ejércitos, capitán
general de Aragón, Presidente de su Real Audiencia, etc. Fue
distinguido con las Grandes Cruces de Carlos III y de San
Hermenegildo.
Participó
en el primer Sitio de Zaragoza estando presente al mando de sus
tropas en la batalla de Tudela y en las acciones de Mallén,
Alagón y La Muela, así como en la cotidiana defensa de la
ciudad y sus proximidades, destacando por su valentía y
actuando, en las ausencias de su hermano don José, como
gobernador militar y político interino de la Plaza, en cuyo
ejercicio tomó juramento a los defensores de la misma y
participó activa y personalmente en el salvamento de los
enfermos del Hospital Real y General de Nuestra Señora de
Gracia tras el bombardeo francés del 4 de agosto de 1808.
En
los comienzos del segundo Sitio y por orden de la Junta Suprema
Central salió de Zaragoza en socorro de Cataluña, luchando
contra los invasores brillantemente en Ampurdán y Cerdeña;
cuando volvía a Zaragoza tuvo noticia de la capitulación.
Casó
con la Excma. señora doña María Gabriela de Palafox y
Portocarrero, de la casa de los condes de Montijo. Tuvo el honor
de recibir al rey don Fernando VII en su palacio zaragozano de
la actual calle de Palafox en 1814 a su regreso del cautiverio
en Valençay. Falleció en Madrid en 1843, siendo trasladados
sus restos a Estercuel en 1857.
16
BAQUE
XIMENEZ
Retrato
del padre Basilio Boggiero de Santiago, Escolapio
1958.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 1 x 0,08 m. Colegio de las Escuelas
Pías, Zaragoza.
Nació
en Cella, obispado de Saona, en el Genovesado, el 5 de abril de
1752, de noble y honrada familia. Llamado a España por su
hermano don Andrés, oficial de loa Reales Ejércitos, su vocación
sacerdotal condujo sus pasos en Zaragoza en el año 1768 al
instituto de San José de Calasanz, recién fundado en la
capital aragonesa.
Brillantísimo
en sus estudios, predicador elocuentísimo y sacerdote ejemplar,
lució su magisterio en las aulas de Retórica, Filosofía y
Teología. Preceptor de los hijos de la ilustre Casa de los
marqueses de Lazán, trasladó su residencia al domicilio de éstos,
encargándose de su formación y conquistando su cariño de tal
modo que ya no se apartó nunca de la sombra de ésta poderosa
familia.
Fue
nombrado predicador de Su Majestad en el año 1800. Durante los
célebre Sitios fue consejero de Palafox, acompañándole a los
combates, redactándole algunas proclamas y llegando a caer
prisionero al regresar a Zaragoza en agosto de 1808, tras una
salida, del Caudillo, siendo liberado por el general sitiador de
una manera sorprendente.
Tras
la capitulación de Zaragoza fue sacado de la antecámara de
Palafox, donde siempre dormía, de noche, por un piquete del
regimiento francés de Lanceros número 121, el 22 de febrero de
1809, llevándolo hacia el puente de Piedras, donde tras
martirizarlo a bayonetazos y arrastrarlo, fue lanzado,
juntamente con mosén Santiago Sas, a las aguas del Ebro,
permaneciendo insepulto sobre las estacadas hasta que los
elementos hicieron desaparecer su cuerpo. Esta vil venganza del
mariscal Lannes no tuvo justificación alguna, máxime cuando
había prometido respetar la vida de los defensores tras la
capitulación de la ciudad.
17
ANONIMO
Retrato
de don Juan Nepomuceno Cónsul y González del Villar
Mediados
del siglo XIX. Oleo sobre lienzo. Medidas: 0,395 x 0,330 m.
Museo del Ejército, Madrid.
Don
Juan Nepomuceno Cónsul y González del Villar, Requejo y
Fuertes‑Pola nació en Oviedo, Principado de Asturias, en
el año 1779, de noble y acaudalada familia. Imbuido por sus
nobles padres en los más sagrados principios de la religión y
del honor ingresó en el Alcázar Segoviano como cadete de
Artillería en 1792. Artillero, sirvió en la Escuadra de S.M. a
las órdenes de Mazarredo, Gravina y Córdoba, participando en
la defensa de Cádiz contra los ingleses. Ascendido
sucesivamente por méritos en campaña, estuvo presente en
Madrid el 2 de mayo de 1808 en la defensa del Parque de Monteleón,
al lado de Daoíz y Velarde; salvada su vida milagrosamente se
libró de la venganza de Murat a instancias del ministro
O'Farrill.
A
finales de mayo de 1808 llegó a Zaragoza poniéndose a las órdenes
de Palafox, quien conocedor de sus méritos y valentía le nombró
comandante de Artillería de la Plaza y vocal de la Junta de
Defensa. Participó en la defensa de Zaragoza durante los dos
Sitios; organizó la maestranza de artillería en la ciudad y
siempre destacó por su valor y entereza, presentándose en los
lugares de mayor peligro.
Este
insigne artillero y marino falleció en Zaragoza el día de la
capitulación, 20 de febrero de 1809, siendo enterrado en el
Pilar. Esta pintura procede del Museo de Artillería y fue
regalada por don Ramón Canellas.
18
ALEJANDRO
CAÑADA
Retrato
de don Mariano Cerezo
Hacia
1965. Oleo sobre lienzo. Medidas: 1 x 0,80 m. Colección
particular, Zaragoza.
Nació
don Mariano Cerezo y Martínez en Zaragoza, parroquia de San
Pablo, el 9 de noviembre de 1739 y falleció en la misma ciudad,
víctima de la epidemia, el 13 de marzo de 1809. Pertenecía a
una antigua familia de labradores acomodados de la parroquia de
San Pablo; fue el principal agente del alzamiento popular del 24
de mayo de 1808 y el primero que se puso la escarapela; ardiente
defensor de la jefatura de Palafox; gobernador del castillo de
la Aljafería durante el primer Sitio y guardían de los
significados presos afrancesados que en él se custodiaban,
cumplió el triste deber, por enfermedad del caudillo Palafox,
de convenir con el mariscal Lannes las condiciones de la
capitulación como vocal de la Junta.
Este
cabelleresco patriota se caracterizó por el uso de la espada y
el broquel o escudo. En el año 1766 participó activamente
parta mantener el orden en Zaragoza como consecuencia del motín
de broqueleros. Este retrato está inspirado en el que aparece
en la serie Las ruinas de Zaragoza, de Juan Gálvez y Fernando Brambila.
19
M.
ALONSO
El
Tío Jorge
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 2,50 x 1,50 m. Casino de Zaragoza.
Nació
Jorge Ibor y Casamayor en Zaragoza el 23 de abril de 1755 y
falleció en la misma ciudad, víctima del tifus epidémico, el
15 de noviembre de 1808, siendo enterrado en la capilla del
Colegio de Trinitarios, en el panteón de los marqueses de Lazán.
Conocido
popularmente con el Tío Jorge y apodado «Cuello corto» por
sus convecinos del Rabal, se caracterizó a lo largo de su vida
por su acendrado patriotismo, su fidelidad a Palafox y su gran
probidad. Este labrador fue uno de los que levantaron la ciudad
el 24 de mayo de 1808 yendo a buscar a Palafox a «La Alfranca»,
donde se encontraba oculto,
siendo premiado por éste destinándolo a su escolta personal,
improvisándolo capitán y ascendiéndolo durante el Sitio de
1808 a teniente coronel. Estuvo casado con María Carrascón,
dejando descendencia de su matrimonio.
20
ALEJANDRO
CAÑADA
Retrato
de Pedro Villacampa‑Maza de Linaza y Periel
1947.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 1 x 0,70 m. Academia General Militar
de Zaragoza.
Nacido
en la villa de Laguarta, provincia de Huesca, el 10 de mayo de
1776, de noble y acaudalada familia altoaragonesa. Desde muy
joven sintió inclinación por la carrera de las armas, lo que
le llevó en el año 1793 a sentar plaza como caballero cadete
en el batallón ligero de Voluntarios de Aragón, participando
en la campaña del Rosellón contra la República Francesa y
concurriendo, con posterioridad, a la campaña de Portugal; en
1808 acudió desde las Islas Baleares, donde se encontraba, a la
defensa de Zaragoza, logrando entrar en esta última ciudad el 8
de agosto de 1808, tomando parte activa en los últimos combates
del primer Sitio.
Durante
todo el segundo Sitio participó activamente en los combates,
obteniendo el calificativo de Palafox de «El honor de Aragón»
y mereciendo destacarse su actuación en la Batalla del Arrabal
de Altabás y defensa de Santa Mónica. Tras la capitulación de
Zaragoza preguntó Lannes por el defensor de Santa Mónica y al
enterarse de su estado de herido y enfermo dispuso que se le
facilitasen cuidados y medicinas con intención de atraerlo al
servicio de Bonaparte, buena prueba de la estima que le merecía.
Herido, enfermo y prisionero logró fugarse y presentarse al
general Blake, organizando la división de la izquierda del Ejército
de Aragón.
La
Junta Central Suprema premió sus distinguidos servicios ascendiéndole
a la categoría de Mariscal de Campo. Alcanzó a ser senador
vitalicio, Gran Cruz de San Fernando y de San Hermenegildo,
director del Cuerpo de Inválidos y capitán general del Ejército.
Falleció el 27 de diciembre de 1854 en Madrid, siendo enterrado
en la basílica de Atocha.
21
ANONIMO
Retrato
del coronel don Antonio Sangenis y Torres
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,00 x 0,73 m. Museo del Ejército,
Madrid.
Nació
en Albelda, provincia de Huesca, el 12 de julio de 1767, de
noble familia, hijo de los barones de Blancafort, siendo
distinguido por el rey don Carlos III con la charretera de
subteniente de Infantería, lo que le inclinó a iniciar la
carrera de las armas ingresando con posterioridad en el Real
Cuerpo de Ingenieros. De la Academia Militar de Barcelona pasó
en 1804 a la Real Academia de Ingenieros de Alcalá de Henares
como profesor de fortificación, lugar donde le alcanzaron los
sucesos del 2 de mayo de 1808, trasladándose de inmediato a
Zaragoza al objeto de luchar contra el invasor.
En
la capital de Aragón fue nombrado por Palafox miembro de las
Juntas de Defensa y de Fortificación y en unión de don Luis
Rancaño de Cancio y de sus alumnos de la Escuela de Matemáticas
de la Real Sociedad Económica Aragonesa levantó los planos de
las defensas nuevas y reformó las antiguas con acertado tino.
El
acreditado valor del comandante de Ingenieros de Zaragoza mereció
la calificación de distinguido por su participación activa y
personal, constante y destacada en los cotidianos combates,
mereciendo señalarse su actuación en la puerta y batería de
Santa Engracia durante el primer Sitio. Fue condecorado por
Palafox el 30 de septiembre de 1808 con el «Escudo de
distinguido defensor de la Patria».
Falleció
este insigne militar el 12 de enero de 1809 víctima de una bala
de cañón cuando observaba el convento de San José, recién
tomado por los franceses, desde la denominación Batería de
Palafox, situada a espaldas del convento de las Mónicas, próxima
al actual Parque de Bruil. Fue enterrado en el Pilar el 13 de
enero de 1809. Procede del Museo de Ingenieros e ingresó en el
Museo del Ejército en el año 1933.
22
PEPE
LUZ
Retrato
del coronel Sangenis
1943.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 1 x 0,70 m. Academia General
Militar, Zaragoza.
23
JESUS
OLASAGASTI
Retrato
de don Lorenzo Calbo de Rozas
Hacia
1945. Oleo sobre lienzo. Medidas: 0,79 x 0,67 m. Museo del Ejército,
Madrid.
Natural
de Ranero, valle de Carranza, nació el 23 de junio de 1773 y
falleció en Madrid el 6 de mayo de 1850. Huido de Madrid como
consecuencia de los sucesos de 2 de mayo de 1808, llegó a
Zaragoza el 28 del mismo mes. Noticioso el caudillo Palafox de
su probidad y patriotismo le nombró corregidor de la ciudad e
intendente del Ejército y Reino de Aragón durante el primer
Sitio; posteriormente fue designado representante por Aragón,
juntamente con el marqués de Lazán, ante la Junta Central
Suprema Gubernativa del Reino.
A
él cupo la honra de liberar al benemérito Sangenis, preso
inconscientemente por iniciativa popular, al haberlo toma~ do
erróneamente por espía cuando inspeccionaba las obras de
defensa de Zaragoza. Fue una de las principales figuras que
rodearon a Palafox durante el primer Sitio y a él se debió la
organización administrativa durante el referido asedio.
Personaje
enigmático, banquero, comerciante e intrigante, se le acusó de
haber delatado al marqués de Lierta cuando cargado de oro acudía
a liberar al rey Fernando VII preso en Valençay, como
consecuencia de lo cual fue vilmente asesinado en Lerín
(Navarra).
Como
miembro de la Junta Central, de él salió la primera proposición
para que se decretase la libertad de imprenta. Acusado de masón,
procesado y encarcelado en 1834, fue absuelto.
24
M.
IZQUIERDO Y VIVAS
Retrato
de don Lorenzo Calbo de Rozas
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,30 x 1 m. Academia General Militar,
Zaragoza.
25
¿VALENTIN
CARDERERA?
Retrato
de don José Antonio de Aragón Azlor, XIII duque de
Villahermosa, conde y duque de Luna
Mediados
del siglo XIX. Oleo sobre lienzo. Medidas: 1,12 x 2,25 m.
Colección duquesa de Villahermosa, Pedrola (Zaragoza)
La
duquesa viuda de Villahermosa, doña María‑Manuela
Pignatelli de Aragón y Gonzaga, Moncayo y Caracciolo, se
hallaba en Madrid con sus hijos don José‑Antonio y don
Juan‑Pablo, en mayo de 1808, cuando tuvo noticia del
alzamiento de Zaragoza contra los franceses; testigo de los
acontecimientos ocurridos en la capital del Reino el 2 de mismo
mes, cumpliendo con el sagrado deber de defender a la religión,
al rey y a la Patria, portadora del espíritu aragonés que
siempre supo y ha sabido sentir la Casa de Villahermosa, llamó
a sus hijos y partió con ellos hacia Zaragoza para participar
en su defensa. Por orden del general Palafox, doña María
Manuela salió de la ciudad hacia Lérida.
Don
Juan Pablo participó en los dos Asedios de 1808 y 1809,
falleciendo como consecuencia de las penalidades sufridas,
enfermo de contagio, en los sótanos del palacio de
Villahermosa, cristianamente, el 8 de febrero de 1809, siendo
enterrado en el panteón de la Casa de Guara en la iglesia de
San Felipe de Zaragoza.
Don
José‑Antonio, duque de Villahermosa, estuvo presente en
la capital de Aragón durante los dos Sitios, participando
activamente en los combates del segundo, siendo nombrado por
Palafox capitán del Escuadrón de Infanzones Aragoneses;
llegada la hora de la capitulación se opuso a ella y se negó a
prestar juramento de fidelidad al rey José, por lo que fue
conducido en calidad de prisionero a Nancy; durante su
cautiverio atendió noblemente a sus compatriotas, compartiendo
con ellos los socorros que le enviaba su madre.
Hijo
segundo del XII duque de Villahermosa, heredó el título al
fallecimiento de su padre y por fallecimiento de su hermano
primogénito, don Víctor‑Amadeo, lo que le hizo disponer
de las saneadas rentas de su casa, siendo extraordinaria y
continua su aportación económica para los gastos de defensa de
la Ciudad y socorro de los heridos.
Casó
con la Excma. señora doña María del Carmen Fernández de
Cordoba y Pacheco, hija de los marqueses de Malpica. Embajador
de España en París, este Villahermosa, señor, honor de su
Casa y de Aragón, falleció el 3 de mayo de 1852 a los sesenta
y siete años de edad.
26
ANONIMO
Don
Juan Palarea, «El Médico»
Mediados
del siglo XIX. Acuarela y óleo sobre cartón. Medidas: 0,295 x
0,215 m. Museo Romántico, Madrid.
Como
consecuencia de los acontecimientos ocurridos en Madrid el 2 de
mayo de 1808 se reunieron en el lugar de Villanueva de la Sagra
numerosos patriotas con el fin de interceptar las comunicaciones
francesas de la capital con Andalucía; a la sazón ejercía la
profesión de inédito titular de la citada villa nuestro
biografiado, quien renunciando a su carrera se alzó al frente
de los paisanos, levantando y sosteniendo a sus expensas una
partida que se denominó «Húsares de Iberia».
Debido
a su arrojo y al éxito que acompañó a sus acciones llego a
alcanzar el grado de teniente coronel y su fama traspasó
nuestras fronteras, siendo obsequiado por el príncipe-regente
de Inglaterra con un sable de honor que le entregó el propio
general Wellington, duque de Ciudad Rodrigo.
De
ideas liberales, luchó contra los carlistas en los años 1835 y
1836. Esta obra fue adquirida con fondos del Estado, según
figura en el inventario del año 1924. Figuró en la exposición
del CL Aniversario de los Sitios de Zaragoza.
27
ANONIMO
El
general Juan de Palarea y Blanes
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 0,83 x 0,85 m. Museo del Ejército,
Madrid. Proviene del Museo de Artillería.
28
VICENTE
LOPEZ
Retrato
de Fernando VII
Hacia
1814. Oleo sobre lienzo. Medidas: 1,03 x 0,83 m. Colección
particular, Madrid.
José
Luis Morales y Marín, en su estudio sobre Vicente
López, en la página 74 e ilustración 55, recoge este
cuadro, muy relacionado con el del Museo del Prado pero de
factura más acabada. Perteneció a la reina Isabel 11, que lo
llevó siempre consigo en el exilio. Después pasó a la colección
Rúspoli y más tarde a la de Enzo Constantini en Roma.
Fernando
VII, hijo de los reyes Carlos IV y María Luisa, nació en El
Escorial el 14 de octubre de 1784 y murió en Madrid el 23 de
septiembre de 1833. La historia lo conoce como «El Deseado».
29
BOUCHER
Retrato
del Ilmo. señor don Ramón José de Arce, arzobispo de Zaragoza
Año
1827. Oleo sobre lienzo. Medidas: 2 x 1 m. Palacio Arzobispal,
Zaragoza.
Nació
este prelado en Selaya de Carriedo, provincia de Santander, el
25 de octubre de 1755. Su carrera no pudo ser más rápida, de
colegial del mayor de Alcalá pasó a catedrático del mismo; de
allí a canónigo lectoral de Córdoba y Valencia y, por último,
a Madrid, en 1797 para ser consagrado arzobispo de Burgos,
alcanzando desde esta dignidad los cargos de Inquisidor General
y Patriarca de las Indias. Este rapidísimo encumbramiento lo
debió no a sus méritos sino a un exceso de favor dadas sus
simpatías por el partido del Príncipe de la Paz.
De
ideas jansenistas, fue partidario de formar en España una
iglesia nacional cismática del tipo anglicano; fue quien,
virtualmente, dio el golpe de gracia a la Inquisición española,
pues al frente de la Suprema puede decirse que dejó de usar el
oficio imponiendo a sus subordinados la mayor laxitud.
Nombrado
en abril de 1801 para regir la diócesis zaragozana, no tomo
posesión de la misma hasta agosto del año siguiente y todo
ello para permanecer en la ciudad escasos días, en los que su
actuación dejó mucho que desear, a tal punto que, invitado a
ello por su categoría, se negó a adorar la efigie de la Virgen
del Pilar, tan sagrada para sus feligreses.
No
estuvo presente en la ciudad durante el resto de su vida y mucho
menos en el período de los dos Sitios del ejército francés.
Durante su mandato la Diócesis estuvo regida por un camarilla
de paniaguados, la mayor parte santanderinos, hechura suya,
entre los que merece destacarse la discutida y afrancesada
figura del padre capuchino fray Miguel Suárez de Santander. La
caída del favorito Godoy y la abdicación de don Carlos IV le
arrastró; falleció en París como emigrado en 1844.
La
diócesis de Zaragoza la rigió entre 1801 y 1816. Aparece
retratado con la Gran Cruz de Carlos III.
Pinturas
del Centro Mercantil, Industrial y Agrícola de Zaragoza
En
el año 1858, la Junta Directiva del Círculo Zaragozano
contrataba con el pintor José González la realización de una
serie de pinturas que, sobre los grabados de las Ruinas
de Zaragoza de Juan Gálvez y Fernando Brambila, se destinarían
a decorar los salones de la sede social.
Estos
lienzos, de regular tamaño, se encuentran hoy en el Centro
Mercantil, Industrial y Agrícola. Consta la colección de 16
pinturas, de dibujo correcto y colorido discreto ‑aunque
muy restauradas‑, cuyo principal interés radica en ser
copias de los grabados de la heroica gesta zaragozana.
30
JOSE
GONZALEZ
El
Tío Jorge
1858.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 1,27 x 0,93 m. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
31
JOSE
GONZALEZ
Don
Mariano Cerezo
1858.
Oleo sobre lienzo Medidas: 1,27 x 0,93 m. Centro Marcantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
32
JOSE
GONZALEZ
Don
Felipe Sanclemente Romeu
1858.Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,27 x 0,93 m. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
Nació
en Barbastro, provincia de Huesca, el 1 de mayo de 1758;
avecindado en Zaragoza participó en su heroica defensa hasta el
5 de agosto de 1808 en que, a consecuencia de un balazo en la
rodilla recibido en una acción junto al palacio
del conde de Fuentes (actual oficina principal del banco Central
en la calle del Coso, esquina a Teniente Coronel Valenzuela),
quedó lisiado para toda su vida, lo que le privó de participar
activamente en el segundo Sitio.
Comerciante
de profesión, fue nombrado por Palafox vocal de la Junta
Militar; personaje de extraordinaria raigambre popular fue
premiado a instancia de sus paisanos tras la evacuación de la
ciudad por los franceses. Fugado a Cádiz tras la capitulación
de Zaragoza, escribió algunas obras, entre las que merece
destacarse una invectiva enderezada a Lorenzo Calvo de Rozas. Se
ignora dónde y cuándo murió.
33
JOSE GONZALEZ
Miguel
Salamero
1858.
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,27 x 0,94 cm. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza
Nació este patriota en Zaragoza en el año 1766, falleciendo en
la misma ciudad en 1846. Honrado y pacífico ciudadano, uno de
los más caracterizados patronos de la industria de la seda de
Zaragoza, holgado de intereses, lo que junto a su acendrado
patriotismo le llevó a mantener a sus expensas a una veintena
de tejedores operarios suyos durante ambos asedios, quedando por
este motivo arruinado del todo.
Prisionero tras la capitulación de Zaragoza, logró fugarse en
la frontera, viviendo errante por los montes próximos a
Barbastro, de donde era oriunda su familia, mantenido por los
socorros que le enviaban sus tres hijas. Era viudo, durante los
Sitios, de Agustina Zaro.
Merece recordarse su actuación el 4 de agosto de 1808
defendiendo al frente de sus operarios, el convento de Santa Fe,
próximo a la actual calle del Azoque, lo que motivó que la
ciudad lo haya recordado en la plaza de Salamero, aledaña al
lugar de su memorable acción contra los franceses.
34
JOSE
GONZALEZ
José
de la Hera
1858. Oleo sobre
lienzo. Medidas: 1,27 x 0,93 m. Centro Mercantil, Industrial y
Agrícola, Zaragoza
Nació en Zaragoza en 1732, falleciendo en la misma ciudad en
1815. Carpintero de profesión, ya anciano durante los asedios,
tenía 76 años, animado por su extraordinario patriotismo tuvo
valor para atacar, armado de un simple cuchillo, a dos soldados
franceses que saqueaban una vivienda, matando a uno y tomando
prisionero al otro, que entregó al propio Palafox.
Su triste situación económica le llevó a pedir limosna y
gracias a la nobleza de sentimientos de doña María de la
Consolación Azlor y Villavicencio, condesa que fue de Bureta y
baronesa de Valdeolivos, que apostrofó al vecindario de la
ciudad, logró subsistir decorosamente. Estuvo casado, dejando
sucesión femenina en la persona de su hija, doña Andresa,
profesora de primeras letras en Zaragoza.
35
JOSE GONZALEZ
Agustina
Aragón
1858.
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,26 x 0,94 m. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
36
JOSE GONZALEZ
María
Agustín
1858.
Oleo
sobre lienzo. Medidas: 1,27 x 0,94 m. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
De esta popular heroína son muy
escasos los datos biográficos que pueden aportarse; únicamente
se sabe que nació en Zaragoza, parroquiana de San Pablo, que
tenía unos 22 años durante el primer Sitio, que fue herida en
el cuello de un balazo y que, pese a él, continuó socorriendo
a los patriotas defensores con vituallas y cartuchos, momento
escogido por Juan Gálvez para retratarla.
Su actuación fue premiada por Palafox, ratificada por Fernando
VII y perpetuada su memoria en el actual paseo de María Agustín
por el Ayuntamiento de Zaragoza.
37
JOSE GONZALEZ
Casta
Alvarez
1858.
Oleo sobre lienzo. Medidas: 1,27 x 0,93 m. Centro Mercantil,
Industrial y Agrícola, Zaragoza.
38
JOSE GONZALEZ
Alarma
en la Torre del Pino |