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Onda Cero Zaragoza, 4ª
época, programa nº 22
Emitido el viernes 13 de junio de 2008
Interviene: Paco Escribano y José
Antonio Alaya
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Para facilitar
la descarga del archivo de sonido, lo hemos dividido en dos
partes.
I Parte
II Parte |
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ZARAGOZA 2008:
BICENTENARIO DE LOS SITIOS
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POR FIN, EL
BICENTENARIO (DUAL,
también en este caso).
1.
El próximo domingo 15 de junio se cumplen 200 años del comienzo
del Primer Sitio de Zaragoza. Se va a conmemorar con un acto en la Plaza
de Los Sitios, con concierto de la Banda Provincial, acto de homenaje a
los caídos y entrega de medalla de Defensor concedida a organismos,
entidades y corporaciones que enviaron apoyos cuando las tropas
napoleónicas quisieron acabar con la resistencia aragonesa en la Guerra
de Independencia.
2.
Este es el
programa número 200 de la colaboración semanal entre Onda Cero
Zaragoza y la Asociación Cultural “Los Sitios de Zaragoza”. El primero
se emitió el 16 de noviembre de 2001 y corrió a cargo de Santiago
Gonzalo, que explicó el Monumento a Los Sitios.
MANTO A LA VIRGEN DEL PILAR.
Nuestra Asociación ha propuesto donar un manto a la
Virgen del Pilar, en recuerdo de los defensores de 1808-1809, que
consideraban a su Virgen como su capitana y baluarte moral.
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EL MANTO YA
ESTÁ TERMINADO.
SE ENTREGARÁ EL
PRÓXIMO 22 DE JUNIO A LAS 11.45. |
La financiación se lleva a cabo mediante cuestación
popular. La recaudación ya ha superado los
5.000 euros, por lo que se aproxima al coste total. En un
apartado específico de nuestra web se informa del estado de la colecta,
así como de los nombres de los donantes, salvo instrucciones expresas de
éstos.
C.C. 2085 0103 96 03315 37669, IBERCAJA, CENTRAL PARAÍSO.
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Del 29 de mayo al 14 de octubre.
Centro de Historia de Zaragoza (Pza.
San Agustín s/n) |
Exposición:
“La ciudad de Los Sitios” |
Fundación Zaragoza 2008. |
LIBRE |
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14 de junio,
19 horas.
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Recreación del alistamiento de “Los
Pardos”. |
Grupo de recreación “Los Pardos de
Aragón” |
LIBRE |
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15 de junio,
11 horas.
Plaza de Los Sitios. |
Día de los Sitios |
Fundación Zaragoza 2008 / A.C. “Los
Sitios de Zaragoza” |
LIBRE |
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Puede encontrar la agenda
actualizada de los actos de todo el año, no sólo con los ya confirmados,
sino también con otros en diversas fases de organización y que incluso
podrían no llegar a realizarse en:
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CRÓNICA DE ZARAGOZA, LUNES 13 DE JUNIO DEL AÑO DEL
SEÑOR DE 1808
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Titulares:
-
NAPOLEÓN DESIGNA A SU HERMANO JOSÉ COMO
REY DE ESPAÑA.
-
FRACASAN LOS INTENTOS FRANCESES DE
APROXIMARSE A ZARAGOZA.
-
HISTÓRICAS CORTES DE ARAGÓN.
-
MEDIDAS PARA EVITAR
TROPELÍAS CON LOS FRANCESES EN ZARAGOZA.
-
CONTINÚA LA LLEGADA
DE TROPAS PARA DEFENDER LA CIUDAD.
NAPOLEÓN DESIGNA A SU
HERMANO JOSÉ COMO REY DE ESPAÑA.
La
Gazeta de Madrid del pasado martes día 7 nos trajo la noticia de que el
Emperador de los franceses había tenido a bien designar para Rey de
España a su hermano José Napoleón. Parece que el hasta ahora Rey de
Nápoles se ha puesto de inmediato en camino para llegar a los que cree
sus nuevos dominios. De hecho, según rumores sin confirmar, el hermano
mayor de Napoleón podría haber llegado ya a Bayona.
En esa ciudad francesa le espera un
grupo de personajes españoles que están actuando con servilismo hacia el
Emperador y gran despego hacia su Patria. De hecho, han enviado a
nuestra ciudad una carta a la que nuestro Capitán General ha ordenado se
dé publicidad.
Va dirigida A LOS HABITANTES
DE LA CIUDAD DE ZARAGOZA Y A TODOS LOS VECINOS DEL REINO DE ARAGÓN.
En ella exponen que han sabido con el mayor dolor y sentimiento de los
acontecimientos que se están viviendo en nuestra tierra, incomprensibles
para ellos, pues dicen que en estos momentos “bajo la protección del
sabio y grande Emperador se van a cimentar las bases sólidas de la
felicidad de la España”.
Amenazan con que “el
Emperador de los franceses ha mandado reunir diferentes Cuerpos en los
puntos más oportunos para poder dirigirse a Zaragoza, reprimir a los
amotinados y obrar contra ellos, caso de obstinarse en su
insubordinación”. Y terminan diciendo verse “obligados a exhortar [a los
aragoneses para] que desistan de su locura y se restituyan a su deber,
reconociendo que sólo el Emperador de los Franceses puede cooperar a su
tranquilidad, buen orden y a la regeneración de la España”.
FRACASAN LOS INTENTOS
FRANCESES DE APROXIMARSE A ZARAGOZA.
Nos llegan desde Cataluña noticias muy halagüeñas. Por un lado, los
naturales de las comarcas de Manresa, Igualada y Cervera han batido a
una columna francesa de más de tres mil hombres, causándoles muchísimos
muertos y cogídoles gran número de prisioneros. Además, los ciudadanos
de Tortosa y Lérida se han unido a Aragón, y nuestro Capitán General les
ha auxiliado con algunas armas y gente. Puede esperarse que aquellas
ciudades se sostendrán y no serán ocupadas por nuestros enemigos.
A la ciudad de Tortosa
se le ha comunicado el manifiesto de 31 de Mayo para que lo circulen por
toda Europa y se le ha ordenado que se pongan en contacto con los
ingleses y con el Austria. Además, se va tratar de hacer venir nuestras
tropas de Mallorca y Menorca.
En cuanto a la raya
con Navarra, la situación se encuentra estabilizada tras el combate que
tuvo lugar en Tudela el pasado día 8. Se trató de un choque muy reñido,
en el que hubo bastantes desgracias, pero la llegada del Coronel Don
Antonio Torres, con sus fusileros del Reino y paisanos, hizo que los
franceses tuvieran que retirarse hasta dentro de la ciudad.
Con la incorporación
de los de las Cinco Villas, los franceses han
quedado sitiados y sólo se espera la llegada de municiones para
atacarlos. Ha tomado el mando en la zona el Marqués de Lazán, que se
encuentra en Mallén, a 11 leguas de Zaragoza, y tiene bajo sus órdenes a
unos 3.000 soldados y varios cañones.
HISTÓRICAS CORTES DE ARAGÓN.
El pasado día 9
tuvo lugar en las Casas Consistoriales la primera Sesión de las Cortes
desde 1707. Asistieron treinta y cuatro
vocales de las ciudades del Reino, obispos, abades, priores y nobles. Se
acordó por unanimidad proclamar a Nuestro Soberano Fernando 7º,
manifestar al General Palafox su satisfacción y gratitud por todo cuanto
había ejecutado y se le reconoció por aclamación como Capitán General y
Gobernador político y militar del Reino de Aragón.
Asimismo, se acordó nombrar una Junta
suprema con todas las facultades, compuesta sólo por seis individuos y
Su Excelencia como Presidente. Resultaron electos Don Antonio Cornel, el
Obispo de Huesca, el Regente de la Audiencia D. José Villa y Torre, el
Conde de Sástago, Don Pedro María Ric y el Marqués de Fuenteolivar. Se
ha convocado una nueva reunión para mañana.
Todos los vocales manifestaron su voluntad
de nombrar a Palafox Capitán General efectivo de Ejército, mas él dio
las gracias y se resistió absolutamente, expresando que era Brigadier de
los Reales Ejércitos, nombrado por Su Majestad y que no admitiría, ni
deseaba otros grados, satisfacción ni ascensos que ser útil a la Patria.
La Junta no insistió, vista la delicadeza de Su Excelencia, y se reservó
nombrarlo en la primera sesión a que no asistiese, por considerarlo de
justicia.
El Capitán General había recibido a su
llegada honores como a la persona Real y al terminar la sesión fue al
Pilar acompañado de la tropa y edecanes, subió a besar la mano a Nuestra
Señora y después se retiró a su Palacio.
MEDIDAS PARA EVITAR TROPELÍAS CON LOS FRANCESES EN
ZARAGOZA.
A fin de evitar que el
pueblo les ultrajase, todos los franceses de
Zaragoza, así radicados como sirvientes, fueron conducidos al
Castillo el pasado día 9. Antesdeayer salió un Bando de Su Excelencia en
que mandaba que saliesen a sus casas, prestando ante la Justicia el
juramento de fidelidad a nuestro Católico Monarca, dado que estos
franceses estaban en la cárcel sin orden suya, siendo unos vasallos
útiles y habiendo contribuido al socorro del Reino, por lo que era
injusto se les tuviese por enemigos.
Apenas su supo esto, hubo gran alteración
entre los paisanos, acudiendo a Su Excelencia para que se sirviese
moderar dicho Bando, el que luego revocó. Y para sosegarlos, salió su
hermano Don Francisco a caballo con dos Edecanes al mercado, que estaba
todo lleno de gentes, los que se apaciguaron inmediatamente. Esta
mañana, los franceses están siendo trasladados al Cuartel de
Convalecientes
Por otro lado, se han dado por presos a algunas personas
sospechosas de connivencia con el enemigo, entre ellos a Don José Viga,
italiano director de máquinas hidráulicas del Canal Imperial.
Según una noticia que nos llega en estos
momentos, un grupo de paisanos ha arrestado al Coronel de Dragones del
Rey Don Juan María Barrios por sospechoso de tratos con el
Lugarteniente General Murat. Le han llevado a la Casa de Su Excelencia,
quien ha ordenado conducirlo al Castillo.
CONTINÚA LA LLEGADA DE TROPAS PARA DEFENDER LA
CIUDAD.
Destaca la
incorporación del Regimiento de Dragones del Rey, que llegó el día 7
tras escaparse de Madrid, como también han hecho los doscientos
Ingenieros Zapadores de Alcalá y algunos Guardias de Corps que llegaron
ayer, la mayor parte sin caballos ni armas.
Mientras tanto, siguen
presentándose muchos mozos de los lugares inmediatos, quienes
están siendo destinados a las compañías. Entre ellos, trescientos
hombres con Bandera de la Villa de Tauste y unos 9.000 de la Tierra
Baja, recogidos por el Comandante Don Jerónimo de Torres, que recibieron
fusiles en el Campo del Sepulcro y con ellos entraron en fila de tres
por la puerta del Carmen, Coso y Plaza de la Magdalena, a casa de
General. Atendiendo Su Excelencia al abandono en que quedaban las casas,
dispuso por ahora licenciar a los casados, obligándolos a venir en caso
necesario.
En estos
momentos, una unidad recién llegada está formando ante la Basílica del
Pilar. Conectamos con nuestra reportera, María del Ángel Pérez.
-
Hola, José Antonio, se trata de 250 Voluntarios del Primer
Batallón de Aragón, que llegan escapados de Madrid. Tras presentarse a
Su Excelencia han venido a
visitar a visitar a Nuestra Señora del Pilar, recibiendo muchos vivas de
todo el Pueblo.
-
¿Podríamos hablar con alguno de ellos?
-
Pues sí, aquí se encuentran conmigo dos de los cuatro jóvenes
tambores de la unidad. ¿Cómo ha sido el viaje?
-
Viaje duro, deseo de luchar con franceses, aunque sea a pedradas,
no queremos que nos manden a luchar por Napoleón a Alemania
como si fuéramos franceses......
-
Ahí, ahí, zagales, que a estos gabachos hay que darles con mucha
rasmia... ¡Se van a enterar de lo que puede el pueblo aragonés!
-
Ya veis el ambiente un poco alterado que tenemos.... Espera, veo
a un militar con un uniforme extraño. Buenos días, señor, ¿de qué
arma es usted?.
-
Soy Oficial de la Caballería española del Río de la Plata y tras
combatir contra los ingleses en Buenos Aires, he venido para defender
mi Patria contra los
franceses.
-
¡Desde Buenos Aires!, ¿y cómo ha llegado hasta Zaragoza?
-
Es que soy vizcaíno y estaba de visita en la casa de mis mayores.
Como no podía soportar el dominio francés, he venido hasta aquí
para ponerme a las
órdenes del General Palafox.
-
Pues bienvenido a nuestra ciudad, ¿puede decirnos su nombre?
-
Por supuesto, me llamo Mariano de Renovales y Rebollar, para
servir a Dios y a usted.
-
Muchas gracias. Despedimos esta conexión....
Noticias locales extraídas de Años políticos e
históricos de las cosas sucedidas en Zaragoza (1808), de Faustino
Casamayor y del Diario de Los Sitios de Faustino Casamayor (Comuniter,
2000).
La Gazeta de Zaragoza del 11 de junio de 1808
incluye gran cantidad de información sobre movimientos de tropas y
levantamientos en toda España, pero con escasa fiabilidad.
También de la Historia de los dos sitios que
pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón,
de Agustín Alcaide Ibieca.
Noticias nacionales e internacionales provenientes
de la Gazeta de Madrid de los días 7, 10 y 12 de junio de 1808.
La legua es una medida de
longitud que expresa la distancia que una persona o un caballo
pueden andar en una hora. Según el tipo de terreno predominante
en cada país o según la conveniencia estatal la palabra legua
abarca distancias que van de los 4 a los 7
km, siendo las más frecuentes las leguas que se encuentran en la
media de tales extremos.
La legua castellana se fijó originalmente en
5.000 varas castellanas, es decir, 4,19
km y variaba de modo notable según los distintos reinos
españoles y aún según distintas provincias. En 1769 una norma
establecía marcar los caminos con los “leguarios” que señalaban las
distancias; el punto cero se estableció en Madrid y se encuentra
todavía en la Puerta del Sol. Carlos IV, por Real Orden de 26 de
enero de 1801, estableció que “para que la legua corresponda
próximamente a lo que en toda España se ha llamado y llama legua,
que es el camino que regularmente se anda en una hora, será dicha
legua de veinte mil pies”. Por tanto, en 1808 una legua
correspondía a 5572,7 metros. |
CARTA A LOS HABITANTES DE LA CIUDAD DE ZARAGOZA Y A
TODOS LOS VECINOS DEL REINO DE ARAGÓN.
Los Grandes de España, los Ministros de todos los tribunales,
y todas las personas que se hallan en Bayona destinados la mayor parte a
acompañar la Junta o Congreso que deberá tener lugar el día 15 del
corriente reunidos en el Palacio llamado del Gobierno de dicha Ciudad,
en virtud de las órdenes de Su Majestad Imperial y Real al Emperador de
los Franceses y Rey de Italia
Exponen: como han sabido con el mayor dolor y sentimiento que algunos
habitantes de la Ciudad de Zaragoza mal aconsejados, y desconociendo su
propio bien, e interés han sacudido el yugo de la obediencia hacia las
autoridades conocidas, arrestando al Capitán General, tratando de formar
cuerpos de tropas, y últimamente constituyéndose en
un estado de insurrección sin haberlo
aclarado, ni explicado en el Edicto que han publicado a favor de su
Patria, e incurrido en este desorden en el mismo tiempo, que bajo la
protección del sabio y grande Emperador se van a cimentar las bases
sólidas de la felicidad de la España.
Noticiosos también de que el lugar Teniente General del Reino ha
resuelto nombrar Capitán General de Aragón y ha hecho marchar tropas y
que igualmente el Emperador de los
franceses ha mandado reunir diferentes Cuerpos en los puntos más
oportunos para poder dirigirse a Zaragoza, reprimir a los amotinados, y
obrar contra ellos, caso de obstinarse en su insubordinación.
Animados por lo tanto del más verdadero patriotismo que ante todas cosas
les hace desear la paz, la independencia, el bien y prosperidad de toda
la Nación, y hallándose convencidos de los sentimientos de humanidad y
beneficencia de Su Majestad el Emperador, se creen obligados a
manifestar a los habitantes de Aragón, que se obstinan en seguir los
imprudentes pasos que han dado, acarrearon sobre su País, y sobre toda
la España, los mayores males y desastres, sin esperanza de poder
conseguir la más mínima ventaja. En este supuesto se ven obligados a
exhortarlos que desistan de su locura,
y se restituyan a su deber reconociendo que sólo el Emperador de los
Franceses puede cooperar a su tranquilidad, buen orden y a la
regeneración de la España.
Es
igualmente importantísimo que se conformen con la orden que les ha sido
comunicada para enviar a Bayona Diputados instruidos de sus males y
necesidades, y que sepan poner remedio a ellos, aprovechándose de la
ocasión que les ofrecen las benignas intenciones, y sabias miras del
grande Napoleón. Bayona 4 de Junio de 1808.
El
Conde de Orgaz. Manuel de Landizábal. Vicente Alcalá Galiano. Sebastián
de Torres. Antonio Romanillos. Luis Marcelino Pereira. El Duque del
Infantado. El Marqués de Santa Cruz. El Conde de Fernannuñez. Duque de
Montellano. El Duque de Osuna. Don José Colon de Larreategui. El Conde
de Santa Coloma. Raimundo Eterhand, y Salinas. Cenon Alonso. Francisco
Amorós. Pedro de Torres. Ignacio Martínez de Villela. Ignacio Sánchez de
Teyada. Pedro de Porras. Andrés de Herrasti. Domingo Cerbiño. El Duque
de Parque. Pedro de Ceballos. El Principe de Maserceno. Miguel José de
Azanza.
BANDO del
General Palafox (7 de junio de 1808).
Mi amor al Rey, y el deseo de salvar mi amada Patria de las cadenas
que le preparaban la perfidia y el engaño, me hicieron corresponder a la
honrosa confianza que os merecí, nombrándome vuestro Jefe. Vuestro valor
y vuestro patriotismo me aseguran la victoria, no menos que los votos de
las demás Provincias vecinas, que se han unido con nosotros, y que han
jurado como toda la Nación preferir la muerte a una vergonzosa
esclavitud. No hay un solo Español, cuyo corazón no esté despedazado al
pensar que la dignidad de su Patria, de su Santa Religión, sus
costumbres y sus propiedades serían la presa de un Ejército de
mercenarios, que han aprendido sólo el robo y la perfidia, pero que no
están animados de aquel valor y grandeza de ánimo que acompaña el alma
de las acciones nobles.
No
lo ignoráis Aragoneses, es preciso defender con una admirable energía la
Patria, o toda la juventud, después de
experimentar desprecio y violencia de un enemigo, tendría que ir
encadenada al Norte a pelear en defensa del opresor de la Europa.
Todo lo he previsto para inutilizar los proyectos del Ejército francés,
que no son otros que el intentar apoderarse con el corto número de
tropas, que no puede aumentar. He enviado fusiles y municiones a las
Provincias vecinas, que pueden ser atacadas, y que las han reclamado,
uniéndose a Aragón, y es preciso ya correr presurosos a las armas, y
salvar la Patria, por tanto, y para facilitarlo mejor, Mando:
1º. Que todos los habitantes de Zaragoza (sin excepción de clase) que
tuvieren escopetas, trabucos, espadas, o cualesquiera otras armas que
puedan ser útiles para el Ejército, las lleven en los 2 días primeros
siguientes a la Casa de Ayuntamiento con una nota del nombre de sus
dueños. El Comisario de Guerra Don Pedro Aranda cuidará de recibirlas y
formará diariamente estado de ellas, dando un recibo a los propietarios,
para que puedan recogerlas luego que cese la guerra. Igual presentación
se hará en todo Aragón dentro de 15 días, y las Justicias cuidaran de su
ejecución, remitiendo la nota de todas ellas al Intendente de Ejército.
2º. Que todos los que tengan Caballos útiles para el Ejército los
presenten dentro de 8 días a las Justicias de sus Pueblos, quienes los
harán venir inmediatamente a esta Capital para que puedan arreglarse los
Regimientos de Caballería. En Zaragoza se presentaran dentro del 2º día
en el Cuartel de Caballería del campo del Toro, exceptuándose sólo los
de las postas, y los empleados en el servicio publico: Se pagará el
justo valor que tengan, a excepción de aquellos que sus dueños quisieren
dejar voluntariamente por el tiempo de la guerra.
3º. Se formará matrícula en todo el Reino de los carros y acémilas, por
si se necesitare emplearlos en el Ejército, cuidando las Justicias de
remitir su nota al Intendente dentro de 15 días.
4º. Igual nota se remitirá a la Intendencia de los granos que hubiere en
cada Pueblo del Reino en el mismo termino.
5º. Todos los Fabricantes, y Mercaderes de esta Capital presentarán en
la Secretaría de la Intendencia dentro del 2º día, una nota firmada de
todos los lienzos, paños azules, blancos y pardos que tuvieren, para
vestir al Ejército, expresando sus calidades, y precios, y los de las
demás Ciudades y Pueblos del Reino la remitirán dentro de 15 días; en
inteligencia que se satisfará su importe con puntualidad.
6º. Todos los Comerciantes, y demás personas de esta Ciudad, que
tuvieren fondos, o bienes pertenecientes a Franceses, que según mi bando
de 30 de Mayo deben embargarse, darán razón de ello en dicha Secretaría
dentro de 2º día, para que inmediatamente se trasladen los fondos y
efectos a la Casa de la Ciudad, entregándolos a los Depositarios
nombrados Don Nicolás Barta, y Don Isidro Ezquerra. En los demás Pueblos
se hará igual manifestación a las Justicias dentro de 15 días. El que
los ocultare por medio de una traslación de crédito, o los hubiese
extraído del Reino, sea en letras de cambio, o de otra manera será
castigado con el mayor rigor.
7º. Todos los depósitos de fondos públicos, o particulares cualquiera
que sea el motivo del depósito, manifestaránlos al Intendente en los 15
primeros días. Los Reverendos, Arzobispos, Obispos, Dignidades, Curas
Párrocos, Alcaldes, Priores, y demás Jefes Eclesiásticos o Religiosos, y
los Ilustrísimos Ayuntamientos, Corregidores, Alcaldes Mayores y demás
individuos de Justicia, especialmente aquellos ante quien se hubiesen
hecho los depósitos, cuidaran de que se verifique puntualmente su
manifestación; en inteligencia de que se mirará como una cosa sagrada
todo lo destinado a objetos de común utilidad, y que en caso de usar de
ellos se reintegrarán con la mayor puntualidad. Si como no es de esperar
se dejare de manifestar alguno se considerará al encubridor como hombre
indiferente a la prosperidad de la Patria.
8º. Que se suspenda por ahora la venta de todos los bienes
Eclesiásticos.
9º. Que cualquiera persona que alertase la tranquilidad publica,
injuriando a otro, o cometiese el menor robo, sea arrestada por la
Justicia, y tropas, dándome cuenta para su castigo, y que si hubiese
fundado motivo de sospechas de traición en algún individuo, se me haga
saber para castigarlo con el mayor rigor para que no pueda turbarse la
feliz unión y patriotismo que arrima a todos los leales y esforzados
Aragoneses.
Cuartel General de Zaragoza 7 de Junio de 1808. El Gobernador y Capitán
General del Reino de Aragón. Palafox.
DISCURSO del
General Palafox ante las Cortes de Aragón (9 de junio de 1808).
Excelentísimo Señor
Consta ya a Vuestra Excelencia que por
voto unánime de los habitantes de esta Capital fui nombrado y reconocido
de todas las autoridades establecidas como Gobernador y Capitán General
del Reino: Que cualquiera excusa hubiera producido infinitos males a
nuestra amada Patria, y sido demasiado funesta para mi.
Mi corazón, agitado ya largo tiempo,
combatido de penas y aflicciones, lloraba la pérdida de la Patria sin
columbrar aquel fuego sagrado que la vivifica, lloraba la perdida de
nuestro adorado Rey Fernando 7º, esclavizado por la tiranía, y conducido
a Francia con engaños y perfidias; lloraba los ultrajes de nuestra Santa
Religión atacada por el ateísmo, sus templos violentados sacrílegamente
por los traidores el día 2 de Mayo, y manchados con sangre de los
inocentes Españoles; lloraba la existencia precaria que amenazaba a toda
la Nación, si admitía el yugo de un extranjero orgulloso, cuya
insaciable codicia excede a su perversidad, y por fin la perdida de
nuestras posesiones en América, y el desconsuelo de muchas familias,
unas porque verían convertida la deuda nacional en un crédito malo,
otras que se verían despojadas de sus empleos y dignidades, y reducidas
a la indigencia o mendicidad; otras que
gemirían en la soledad la ausencia o exterminio de sus hijos y hermanos
conducidos al Norte, para sacrificarse no por su honor, su Religión, su
Rey, ni por la Patria; sino por un verdugo nacido para azote de la
humanidad; cuyo nombre tan sólo dejará a la posteridad el triste ejemplo
de los horrores, engaños, y perfidias que ha cometido, y de la sangre
inocente que su ambición ha hecho derramar.
Llegó el 24 de Mayo, día de gloria
para toda España, y los habitantes de Aragón, siempre leales, esforzados
y virtuosos, rompieron los grillos que les preparaba el artificio y
juraron morir o vencer. En tal estado, lleno mi corazón de aquel noble
calor que a todos nos alienta, renace y se enajena de pensar que puedo
participar con mis Conciudadanos de la gloria de salvar nuestra Patria.
Los Ciudadanos de Tortosa, Lérida
invitadas por mí, como puntos muy esenciales se han unido a Aragón, he
nombrado un Gobernador en Lérida a petición de su Ilustrísimo
Ayuntamiento, les he auxiliado con algunas armas, gente, y puedo esperar
que aquellas Ciudades se sostendrán, y no serán ocupadas por nuestros
enemigos.
La
Ciudad de Tortosa quiere participar de nuestros triunfos; ha
conferenciado conmigo, y con los Ingleses, les ha comunicado el
manifiesto de 31 de Mayo para que lo circulen por toda Europa; y
trata de hacer venir nuestras tropas de Mallorca y Menorca siguiendo mis
instrucciones; ha enviado un Diputado, y yo he enviado otro con órdenes
secretas dirigidas al mismo fin, y al de entablar correspondencia con el
Austria.
La Merindad de Tudela y Ciudad de
Logroño me han pedido un Jefe y auxilios, quieren defenderse e impedir
la entrada en Aragón a nuestros enemigos: he nombrado con toda la
plenitud de poderes por mi Teniente y por General del Ejército destinado
para ello al Excelentísimo Señor Marques de Lazán y Cañizar, Mariscal de
Campo de los Reales Ejércitos que marchó el 6 a las 12 de la noche con
algunas tropas, y competentes armas y municiones; no puedo dudar de su
actividad, patriotismo, y celo, ni lo dudará Vuestra Excelencia.
Otros muchos Pueblos de Navarra han
enviado sus Representantes y la Ciudad y Provincia de Soria sus
Diputados he dispuesto comunicaciones con Santander, establecido postas
en el camino de Valencia, y pedido armas y artilleros, dirigiendo por
aquella vía todos los manifiestos y ordenes publicadas, con encargo de
que se circulen a la Andalucía, Mancha, Extremadura, Galicia y Asturias,
invitándolos a proceder de acuerdo. He enviado al Coronel Barón de
Warsage y al Teniente Coronel Don Andrés Boggiero, Gobernador que ha
sido en América, a organizar y mandar la Vanguardia del Ejército
destinado hacia las fronteras de la Alcarria y Castilla la Nueva.
Para dirigir el Ramo de Hacienda con
la rectitud, energía y acierto que exige tan digna causa, y velar sobre
las rentas y fondos públicos, he nombrado por Intendente a Don Lorenzo
Calvo de Rozas, cuyos conocimientos en este ramo y probidad
incorruptible me son notorias, y me hacen esperar los más felices
resultados. La casualidad de haber enviado aquí a principios de Mayo su
familia para librarla del peligro, y el temor de permanecer en Madrid en
circunstancias tan críticas lo trajo a Zaragoza el 28 del pasado, lo
hice detener, y lo he precisado a admitirlo a pesar de que sus negocios
y patrimonio reclamaban su vuelta a Madrid. Fiado este importante ramo a
un sujeto de sus circunstancia presentaré a su tiempo a la Nación el
Estado de rentas, su procedencia e inversión, y en ellas un testimonio
publico de la pureza con que se manejaran.
Resta por el sacrificio que es más
grato a nuestros corazones que reunamos nuestras voluntades y aspiremos
al fin que nos hemos propuesto. Salvemos la Patria aunque sea a costa de
nuestras vidas, y velemos por su conservancia. Para ello propongo a
Vuestra Excelencia los puntos siguientes.
1º. Que los Diputados de Cortes queden
aquí en Junta permanente, o nombrar otro que se reunirá todos los días,
para proponerme y deliberar todo lo concerniente al bien de la Patria, y
del Rey.
2º. Que Vuestra Excelencia nombre
entre sus Ilustrísimos Individuos un Secretario para extender sus
Resoluciones en las que debe haber una reserva inviolable extendiendo
por hoy el acuerdo uno de los presentes o el Intendente.
3º. Que cada Diputado se corresponda
con su Provincia comunicando las disposiciones ya generales ya
particulares que tomaré como Jefe militar y político del Reino y de los
que acordaremos para mayor bien de España.
4º. Que la Junta medite, y me proponga
sucesivamente los medios de hacer compatible con la energía y rapidez
que se requiere, la organización del Ejército, el cuidado de la
recolección de granos que se aproxima, y no debe desatenderse.
5º. Que me proponga los medios de
sostener el Ejército que presentará su Intendente y del Reino Don
Lorenzo Calvo.
6º. Que me proponga todas las
disposiciones que crea convenientes tomar para conservar la policía, el
buen orden, y la fuerza militar en cada departamento del Reino.
7º. Que cuide de mantener relaciones
con los demás Reinos y Provincias de España que deben formar con
nosotros una misma y sola familia.
8º. Que se cuide de circular en todo
el Reino, impresas o manuscritas las órdenes mías o las que expidiere la
Junta de Diputados.
9º. Que acuerde si deben o no
concurrir los Diputados que vinieren de las Provincias o Merindades de
fuera de Aragón, mediante que la reunión de sus luces puede ser muy
interesante.
10º. Que decida desde luego la
proclamación de nuestro Rey Fernando 7º determinando el día que haya de
verificarse.
11º. Que resuelva si deben reunirse en
un solo punto las Diputaciones de las demás Provincias de España,
conforme a lo anunciado en el manifiesto de 31 de Mayo ultimo.
12º. Que declare desde luego la
urgencia del día, y que la 1ª atención debe ser la defensa de la Patria.
Zaragoza 9 de Junio de 1808. José de Palafox y Melci. |
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