RADIO BICENTENARIO
 

 

Onda Cero Zaragoza, 4ª época, programa nº 27

Emitido el viernes 18 de julio de 2008

Interviene: Paco Escribano, José Antonio Alaya, Mariángel Pérez y Sergio Sánchez como Palafox.
 

Para facilitar la descarga del archivo de sonido, lo hemos dividido en dos partes.     I Parte      II Parte

 

 

ZARAGOZA 2008: BICENTENARIO DE LOS SITIOS
 

  AGENDA.
 

Del 29 de mayo al 14 de octubre. Centro de Historia de Zaragoza (Pza. San Agustín s/n)

Exposición: “La ciudad de Los Sitios”

Fundación Zaragoza 2008.

LIBRE

Del 5 de junio al 15 de septiembre

Lonja de Zaragoza (Plaza del Pilar)

Exposición: “Encrucijada de culturas”.

Incluye un interesante apartado de Los Sitios.

Ibercaja

LIBRE.

20 de julio, de 11 a 21 horas.

Parque del Barrio de Juslibol (Zaragoza)

MERCADO DE LOS SITIOS:

Incluye romances de ciego y actuaciones.

Ayuntamiento de Zaragoza. Participación Ciudadana.

ENTRADA LIBRE.

21 a 24 de julio.

Antiguo Convento de la Merced, Tarazona (Zaragoza)

V Curso de Verano: “España en guerra: Doscientos años del levantamiento popular contra Napoleón”

Fundación Tarazona Monumental.

Inscripción en: fundación@tarazonamonumental.es

 

Puede encontrar la agenda actualizada de los actos de todo el año, no sólo con los ya confirmados, sino también con otros en diversas fases de organización y que incluso podrían no llegar a realizarse en:


 

CRÓNICA DE ZARAGOZA, LUNES 18 DE JULIO DEL AÑO DEL SEÑOR DE 1808
 

Titulares:

-                INTENSOS Y CONTINUOS COMBATES EN LA MARGEN IZQUIERDA.

-                CONTINÚA REFORZÁNDOSE LA GUARNICIÓN..

-                RECHAZADOS VARIOS ATAQUES CONTRA LA ZONA DE SAN MIGUEL.

-                VENTAJOSAS POSICIONES DE LOS PATRIOTAS EN TODA ESPAÑA.
 

 

INTENSOS Y CONTINUOS COMBATES EN LA MARGEN IZQUIERDA.
En la noche del 11 al 12, los franceses habilitaron el paso del Ebro con un puente interino frente a Juslibol, por el que fueron pasando y ocupando hasta las inmediaciones del arrabal. Al medio día y a las 5 de la tarde se tocó la campana del reloj mayor por haberse internado los franceses por todas las torres y hasta el lugar de Juslibol, robando cuanto en éste y aquéllas encontraron.

Por ese motivo se reunieron los labradores de San Pablo, Magdalena y San Miguel con los del Arrabal, viendo perdidas sus cosechas y muertas sus caballerías, gallinas y puercos, y se presentaron a Su Excelencia pidiendo armas para ir contra ellos. Aquella noche salieron, y a poco rato lograron hacerlos huir tan rápidamente, que al amanecer ya no se hallaba ni uno en todo el Rabal, habiéndose tirado hacia el monasterio de la Cartuja alta, que desampararon sus religiosos.

Vista la deserción que habían hecho las tropas francesas de todo el arrabal, se animaron los labradores a internarse por todo el camino inmediato de los molinos, de donde trasladaron a la ciudad mucho trigo de particulares que estaba para moler, como también gran porción de comestibles de las torres, San Juan de Mozarrifar y Cartuja alta, conduciendo de ésta cuatro carros de aceite y otros tantos de judías que aquella comunidad dio para el consumo del Ejército.

Desde ese momento, los campos situados entre Juslibol y Villamayor han sido el escenario de intensos combates casi a diario. Destaca la refriega del día 14 hacia la Torre del Arzobispo con los Dragones que mandaba el Coronel Don Bernardo Acuña, que les obligó a retirarse, incendiando el lugar de Juslibol y el puente de Gallego, imposibilitando el camino, y después de haber dejado toda la huerta hecha un erial. Y el día 16, los franceses marcharon a Villamayor, donde robaron al Cura su dinero y el que había en la arca de tres llaves, sin causar daño alguno a los vecinos, tras saquear cuanto encontraron en la Cartuja alta, cargando muchos carros de menestra, se encaminaron hacia Barbastro.

 

CONTINÚA REFORZÁNDOSE LA GUARNICIÓN.
No cesan de llegar soldados y paisanos dispuestos a incorporarse a la defensa de nuestra capital. A lo largo de los últimos días se han incorporado sendos contingentes de catalanes provenientes de Pamplona y Tarragona, así como muchísimos de las compañías de Calatayud, más Voluntarios del 1º de Aragón que vienen desde Aranjuez, y cien labradores de San Pablo, con su Capitán Don Santiago Sas, Beneficiado de Luco, al frente. También ha llegado un convoy de pólvora de Villafeliche y otras municiones

Con todo ello mantenemos una permanente actitud ofensiva, intentando siempre hacer retroceder a los franceses de sus situaciones en el paseo de Santa Engracia, a fin de hacerles retroceder de todas las inmediaciones de la ciudad hasta Torrero. Alguna acción fue muy sangrienta, como la de la Huerva del día 13, en la que tuvimos bastantes muertos, pero especialmente todos los presos que habían salido a pelear a petición de los mismos y con licencia de la Real Sala del crimen. Iban mandados por su comandante Parias, llamado el Cordobés, que más quiso morir que rendirse.


RECHAZADOS VARIOS ATAQUES CONTRA LA ZONA DE SAN MIGUEL.
Anoche se produjo un ataque francés por sorpresa, acometiendo de recio por todas las puertas de forma tan repentina como furiosa. Pero apenas se oyó la campana del reloj mayor, inmediatamente se les embistió con tanto tesón, que logramos después de un vivo fuego de tres horas hacerlos huir, matándoles más de 300, habiendo obrado prodigios de valor los paisanos de las avanzadas y tenido mucha subordinación a los Jefes.

El esfuerzo principal de los atacantes fue hacia el fosal de San Miguel, Puerta Quemada y molino de aceite de la Ciudad, creyendo sin duda los franceses que estos puntos estarían más flojos. Ayudaron mucho los vecinos de todas aquellas casas que miran al muro, desde cuyas ventanas les hicieron fuego muy vivo, no teniendo por nuestra parte más que dos heridos y los enemigos muchísimos muertos y mutilados.

El Excelentísimo Señor Marqués de Lazán salió con sus edecanes al primer aviso y tuvo la satisfacción de ver el ardor, ánimo y valor con que nuestros vecinos se supieron hacer acreedores al glorioso titulo de Defensores de la Patria, y no se retiró hasta que no vio concluida gloriosamente la acción.

Poco escarmentados de la noche anterior, esta madrugada han acometido nuevamente, pero puestos los nuestros en movimiento dieron tan fuertemente contra ellos que en breve los hicieron retirar a su campo, habiéndoles tirado muchos cañonazos y muertos bastantes.

Para conocer la situación actual en el punto atacado, conectamos con nuestro corresponsal en la Puerta Quemada:

-                 Se está reorganizando la posición, municionando, repartiendo comida.... Palafox está presente, dando ánimos y siendo vitoreado.

-                 ¿Hay alguna acción en marcha? Los que habían pasado al otro lado del Ebro están haciendo correrías hacia Pastriz, intentando por dos
          veces pasar dicho río pero fueron rechazados, y se internaron hacia el monte de Leciñena.

-                 ¿Sigue Palafox ahí?, declaraciones: Todo va bien, seguimos aguantando, ayuda de la Virgen del Pilar... ¿Gazeta extraordinaria de ayer
         informando
de tramas y espías? Se dan noticias de las intrigas de los franceses contra nuestro General, pues pretenden dar a entender que
         actúa en connivencia con los invasores al enviarle cartas amistosas para que sean interceptados por nuestras fuerzas; se están tomando
         medidas, confianza en subordinados...

 

VENTAJOSAS POSICIONES DE LOS PATRIOTAS EN TODA ESPAÑA.
Nos llegan noticias muy favorables de la insurrección general contra los franceses. Aunque parece que el usurpador José quiere llegar a Madrid, su ruta se ve amenazada por la recuperación de Valladolid, llevada a cabo por el general Cuesta, y que hace que casi toda la Castilla se halle en manos españolas.

Además, la posición del ejército andaluz mandado por el general Castaños es ventajosísima, a la par que incómoda la de los franceses de Dupont, que no tienen posibilidad de conseguir víveres y cuyas partidas de guerrillas no son frecuentes, pues o se pasan a nuestras filas o las hacemos prisioneras. De momento, la situación sigue estable entre Córdoba y Bailén, pero no se descarta un choque inminente entre ambas naciones


FUENTES:

-                Años políticos e históricos de las cosas sucedidas en Zaragoza (1808), de Faustino Casamayor.

-                Diario de Los Sitios de Faustino Casamayor (Comuniter, 2000).

-                Historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón, de Agustín Alcaide Ibieca.

-                Gazeta de Zaragoza de los días 14 y 17 de julio de 1808.

-                Gazeta de Madrid de los días 7 a 13 de julio de 1808.

-                Gazeta ministerial de Sevilla del día 6 de julio de 1808.
 


Decreto

El Gobernador y Capitán General del Reino, y la Junta suprema que incesantemente se afanan por el bien de la Patria, han visto con el mayor sentimiento la desunión que algunos espíritus perturbadores han intentado sembrar entre la tropa y Paisanos; están persuadidos que unos y otros caminan a un mismo fin, y desean sacrificar su vida por la causa mas justa. Para precaver pues las funestas consecuencias que necesariamente debían resultar de esta desunión, MANDO: Que todo Oficial o Soldado que insulte a cualquier Paisano con alguna voz odiosa inmediatamente verificado el hecho será castigado con todo rigor de la ley militar: Que todo Paisano de cualquiera estado, o sexo que insulte a todo Militar con expresiones indecorosas o no correspondientes a tan honrada profesión, inmediatamente sea preso y castigado militarmente con el mayor rigor. Se espera del noble carácter de los Aragoneses y de las exhortaciones pacíficas y poderosas del Clero, y personas de influjo que se logrará conservar reunido el ánimo de todos los defensores de la patria, y se privará al enemigo del recurso que de los contrario podría resultarle. Zaragoza 14 de Julio de 1808. José de Palafox y Melci. Por la Junta suprema de gobierno. Doctor Liborio Miralles, Vice Secretario.


Bando

El Gobernador y Capitán General y la Junta suprema del Reino, después de su deliberado examen en la sesión de ayer 15 han acordado: Que los Vecinos y habitantes de esta Ciudad que hayan salido de ella después del 31 de Mayo con cualquiera motivo a excepción del de servicio a la Patria y no regresaren a ella en el preciso termino de 8 días contados desde la fecha, queden sujetos por el mero hecho de su ausencia a las providencias que la Junta tiene acordadas, y exigen las circunstancias de esta Ciudad, y que sus bienes sean destinados a los gastos públicos: Y para que llegue a noticia de todos se manda fijar este edicto. Zaragoza 16 de Julio de 1808. José de Palafox y Melci. El Teniente General Antonio Cornel, El Vicesecretario de la Junta suprema. Liborio Miralles.

Bando

El Excelentísimo Señor Gobernador y Capitán General de este Ejército y Reino que incesantemente vela sobre cuantos objetos pueden contribuir a la defensa de esta Capital, seguridad de las vidas, y propiedades de su Vecindario, ha tenido noticia por los vigías, y por varios especias de que algunos Soldados del Ejército enemigo se visten de Paisanos, y como bajo este disfraz, u otro pudieran introducirse cautelosamente en la Ciudad, o confundirse en una acción con los valerosos defensores de la Patria, que no han dejado todavía el traje de Paisanos, a fin de evitar las funestas consecuencias que pudieran resultar, de ignorarse semejante astucia de nuestros pérfidos enemigos: Se hace saber al Publico para que advertidos todos los Vecinos vivan con la precaución conveniente.

Los Comandantes de las Puertas celarán sobre ello y dispondrán cuando se hicieren salidas el tomar todas las medidas de precaución que fueren necesarias, y el Intendente Corregidor de que tanto en las posadas públicas como en las casas particulares no puedan acogerse bajo ningún disfraz, ni pretexto. Cuartel general de Zaragoza 18 de Julio de 1808. El Gobernador y Capitán General de Aragón. José Palafox y Melci.
 


 

Diario de Los Sitios, de Faustino Casamayor.

Versión actualizada para lectura radiofónica por Paco Escribano.

 

Día 12 de julio de 1808

Los Franceses en esta noche habilitaron el paso del Ebro con un puente interino, por el que fueron pasando y ocupando hasta las inmediaciones del arrabal, con cuya novedad los Religiosos de Jesús desampararon su Convento, trasladándose con sus enseres al de San Francisco, y los Capuchinos de Cogullada conduciendo a nuestra Santa la que depositaron en la Iglesia de la Magdalena.

Al medio día y a las 5 de la tarde se tocó la campana del reloj mayor por haberse internado los Franceses por toda la huerta, a cuya novedad se alarmó toda la tropa y Labradores hacendados de San Pablo, San Miguel, Magdalena, y Arrabal, y como tan interesados se presentaron a Su Excelencia ofreciéndoles si les daba armas, sacarlos de la huerta, lo que estimó mucho, dándoles armas, y animándolos a la pelea. Aquella noche se internaron hasta Juslibol el que saquearon, como las torres inmediatas y molinos, llevándose las caballerías y todo el comestible; tirándose desde allí al camino de la Cartuja alta, cuyo monasterio desampararon los Monjes, llegando a tal grado el desorden que los Dragones creyéndose perdidos huyeron precipitadamente hasta Alfajarín donde fueron detenidos por su Justicia.

Por la tarde salieron los honrados Labradores y en breve rato lograron huir tan rápidamente que al amanecer ya no se hallaba un Francés en toda la huerta del arrabal.

 

Día 13 de julio de 1808

Vista la deserción que habían hecho las tropas francesas de todo el arrabal se animaron los Labradores a internarse por todo el camino inmediato de los molinos, de donde trasladaron a la Ciudad mucho trigo de particulares que estaba para moler, como también gran porción de comestibles de las torres, de San Juan de Mozarrifar y Cartuja alta conduciendo de ésta 4 carros de aceite y otros tantos de judías que aquella Comunidad dio para el consumo del Ejército, se cogieron algunos Prisioneros y además una mujer que iba a los enemigos a llevarles cartuchos, contra la que se irritaron tanto las mujeres del Mercado, que al llevarla a la Cárcel la maltrataron de modo que murió allí mismo, a quien quisieron colgar en la horca.

Para animar a los heroicos defensores de la Patria de orden de Su Excelencia y de la Junta Suprema salió el siguiente papel.

 

A los leales habitantes de Zaragoza y tropas que la defienden

Nada es preferible a la defensa de nuestra Religión, del Rey, y de la Patria, y nada es más acreedor a los beneficios de esta Patria, que aquellos que en circunstancias críticas como las presentes se prestan voluntariamente a salir a su defensa. En su consecuencia el Excelentísimo Señor Capitán General y la suprema Junta de gobierno ha resuelto que si algunos de los que hicieren una salida para derrotar a los Franceses y salvar la patria, muriese en la acción, se socorra a sus Viudas, o hijos con una suma de dinero para que no queden desamparados, y que se tenga toda consideración y premie a los oficiales y Soldados que se distingan, y al paso que degradará y castigará a los que no hagan su deber. El General y la Junta espera que unidos a la tropa los valerosos habitantes de esta Capital, y procediendo con toda armonía, se logrará un completo triunfo contra el enemigo. Zaragoza 13 de Julio de 1808. El Gobernador y Capitán General José Palafox y Melci. El Teniente General Antonio Cornel. El Vicesecretario de la Junta Liborio Miralles.

 

Por la tarde del mismo día intentaron los Paisanos hacer retroceder a los Franceses de sus situaciones en el paseo de Santa Engracia y baterías de Torrero, y aunque costó algunas vidas se logró últimamente hacerlos retroceder de todas las inmediaciones de la Ciudad hasta Torrero, matándoles e hiriéndoles muchos, como ellos mismos lo confesaron, los cuales se volvieron a situar por la noche en el Convento de Capuchinos, a pesar del fuego lento que los iba todo consumiendo. La acción del arrabal fue muy sangrienta, como también la de la Huerva en la que tuvimos bastantes muertos, pero especialmente todos los presos que habían salido a pelear a petición de los mismos y con licencia de la Real Sala del crimen con su Comandante Parias, llamado el Cordobés, que más quiso morir que rendirse y algunos oficiales del Regimiento de Extremadura.

 

Día 14 de julio de 1808

Muy por la mañana pasaron los franceses el Ebro, con intención de proseguir sus pillajes en el arrabal, pero nuestros cañones y fusilería los hicieron retroceder de sus ideas, por cuya causa se pasaron al camino de Barcelona y torre del Arzobispo, donde tuvieron un choque con los Dragones que mandaba el Coronel Don Bernardo Acuña, al que hirieron de un balazo en el cuello; hubo bastantes heridos y muertos de los enemigos, los cuales, después de muchas horas, tuvieron que retirarse a Juslibol, el que incendiaron después de haber robado todo cuanto había.

Otra porción de enemigos que tiró hacia el Gallego fue también rechazada por nuestras tropas, y ya que no pudieron contrarrestarnos, incendiaron el puente de dicho río, el que ardió todo el día, inutilizando de esta suerte el paso al camino de Barcelona y la posibilidad de extraer de la Cartuja alta los efectos de comestibles y otros géneros que dejaron los monjes cuando la desampararon.

Con esta retirada quedó todo el Ejército francés otra vez en su situación primera de Torrero y camino de la Muela, pero todo el campo que habían ocupado enteramente ha quedado del todo perdido a causa de incendiar al paso que se iban retirando todas las torres, y llevándose todas las caballerías.

Estos tres días últimos ha estado quieta la artillería enemiga, tirándonos muy pocas granadas, las que no hicieron daño alguno; antes bien, nosotros les echamos algunas que les incomodaron bastante y se les han cogido algunos prisioneros.

 

Día 15 de julio de 1808

Prosiguieron los enemigos sus correrías al otro lado del Ebro, aunque sin adelantar cosa alguna por la oposición que se les hizo. Y mucho más a los que estaban en las ruinas de los Capuchinos, desde donde nos hicieron un fuego muy vivo al que correspondimos. Y habiendo tenido noticia de que intentaban hacer una mina desde dicho Convento para volar la Ciudad, hubo Junta de Ingenieros, que determinó abrir una zanja hasta el agua que corriese por toda su frente a cuyo fin se mandó por Bando acudiesen todos los albañiles, carpinteros, cuberos y canteros.

Se habilitaron molinos interinos para harina en caso de ocuparlos otra vez.

Este día entraron 200 soldados catalanes escapados de Pamplona, y se acabaron de quemar algunas torres y caseríos de los incendiados por ellos, a quienes se les tiró desde nuestras baterías algunas bombas y granadas que les causaron bastantes daños. Y aunque también tiraron bastante, no nos incomodaron en cosa alguna.

 

Día 16 de julio de 1808

Muy por la mañana, los franceses del otro lado del Ebro, y los que habían pasado aquella noche, marcharon a Villamayor, donde habiendo robado al Cura su dinero y el que había en la arca de tres llaves, sin causar daño alguno a los Vecinos, partieron a la Cartuja alta donde saquearon cuanto encontraron, cargando muchos carros de menestra, y de allí se encaminaron hacia Barbastro.

En Zaragoza hubo algunas escaramuzas, así en el Arrabal como en las demás baterías, causándonos algunos heridos, aunque hubo más de los Franceses, de cuyo Ejército se pasaron muchos, especialmente polacos. Se prosiguió en arreglar las baterías del Arrabal y se evacuó del todo el convento de Jesús.

Vinieron muchísimos de las compañías de Calatayud, 200 catalanes de Tarragona, 100 labradores de San Pablo con su capitán Don Santiago Sas, Beneficiado de Luco. Se cogieron unas mujeres con pólvora y cartuchos que llevaban a los enemigos y por la tarde se dieron 200 azotes a un hombre que pedía limosna, apuntando a quien no le daba

Este día se publicó un bando anunciando que los vecinos y habitantes de esta Ciudad que hayan salido de ella después del 31 de Mayo con cualquiera motivo a excepción del de servicio a la Patria y no regresaren a ella en el preciso termino de 8 días contados desde la fecha, queden sujetos, por el mero hecho de su ausencia, a las providencias que la Junta tiene acordadas y exigen las circunstancias de esta Ciudad, y que sus bienes sean destinados a los gastos públicos.

 

Día 17 de julio de 1808

Antes de las 5 de la mañana llegó el convoy de pólvora de Villafeliche y otras municiones y se supo que los franceses iban caminando hacia Leciñena. Llegaron otros tantos Catalanes de Tarragona, y más Voluntarios del 1º de Aragón.

Los franceses prosiguieron sus iniquidades y llamaron por el punto del Arrabal a cosa de las 9 de la noche a parlamentar. Habiendo avisado a Su Excelencia, mandó ir a Don Manuel Ena, y mientras tanto acometieron de recio por todas las puertas del otro lado de la Ciudad, tan repentina como furiosamente. Pero apenas se oyó la campana del reloj mayor, inmediatamente se les embistió con tanto tesón que logramos hacerlos huir después de un vivo fuego de 3 horas, matándoles más de 300. Obraron prodigios de valor los paisanos de las avanzadas, con mucha subordinación a los Jefes y dejando obrar la artillería, que hizo mucho daño.

El mayor esfuerzo fue hacia el fosal de San Miguel y Puerta Quemada y molino de aceite de la ciudad, creyendo sin duda los franceses que estos puntos estarían más flojos. Ayudaron mucho los vecinos de todas aquellas casas que miran al muro, desde cuyas ventanas les hicieron fuego muy vivo, por lo que se hizo al enemigo muchísimos muertos y mutilados, a los cuales se les vio iban recogiendo con linternas por todo el campo, una vez concluido el fuego,.

 

Día 18 de julio de 1808

Poco escarmentados de la noche anterior, acometieron nuevamente al amanecer con el mismo ardor, pero puestos los nuestros en movimiento, dieron tan fuertemente contra ellos que en breve los hicieron retirar a su campo, habiéndoles tirado muchos cañonazos y muertos bastantes.

Los que habían pasado al otro lado del Ebro hicieron sus correrías hacia Pastriz, intentando por dos veces pasar dicho río, pero fueron rechazados y se internaron hacia el monte de Leciñena.

Siguieron pasándose a nuestro campamento de 12 en 12 y a todos se les acogió de orden del gobierno. Se mandó proseguir en hacer tahonas y arrasar los olivares inmediatos a la Ciudad, y aquel día amanecieron dos hombres en la horca, a los que se les había dado garrote en la cárcel aquella noche por haber cometido muerte alevosa, el uno en Torrero y el otro en la Plaza de San Miguel, a quienes les pusieron en el pecho una cédula con la causa de su sentencia.

Por la tarde se supo que los Franceses habían retrocedido a Juslibol donde tenían su pequeño Cuartel.