Programa N° 95

Emitido el 30 de Abril de 2004 

Interviene Émilie Kuczynska
 

Manuscrito Encontrado En Zaragoza

Hace unos días disfrutamos del ambiente festivo que presentaba el Paseo de la Independencia con los puestos de los libreros celebrando el Día del Libro. De ahí que hoy queramos recomendar un libro. Y es que, aunque sea un hecho poco conocido, uno de los principales hitos de la novela fantástica lleva el nombre de nuestra ciudad. Aunque su relación con Los Sitios sea muy tenue, no podemos menos que traerlo a esta página porque también es una de las obras cumbres de la literatura polaca (a pesar de estar escrita originalmente en francés) y es indudable que, en Polonia, el nombre de Zaragoza sí es un símbolo por la mucha sangre derramada por sus soldados sirviendo en las filas napoleónicas.

Su autor, Jan Potocki, nació en Podolia (región que ahora forma parte de Ucrania), el 8 de marzo de 1761, en una familia de la aristocracia polaca y recibió una sólida educación clásica en varios lugares de Europa. Posteriormente sirvió como ingeniero militar en Austria y Hungría. Realizó numerosos viajes aprovechando su dominio de varios idiomas (polaco, ruso, francés, alemán, italiano, árabe, además de latín y griego clásicos): Turquía y Egipto, Marruecos y España, Holanda, Baja Sajonia, el Cáucaso y Mongolia (como jefe científico en una expedición que el zar Alejandro organizó para establecer contacto con el imperio de la China).

En la década de 1780 se estableció en París, donde frecuentó los círculos conspirativos de numerosas sociedades secretas, más o menos místicas o falsarias. Fue defensor de los ideales revolucionarios, aunque más tarde manifestó su desconfianza hacia toda forma de ejercicio del poder, del que, como correspondía a su origen, nunca estuvo alejado. En 1788 comenzó a publicar libros de viajes con observaciones etnológicas, todos escritos en francés.

Pero Potocki se hizo famoso por dos cosas que no tienen que ver con sus trabajos eruditos: en 1790 fue el primer polaco que sobrevoló Varsovia en un globo con el aeronauta francés Blanchard (por cierto que acompañado por su amigo turco Osmán y su perra Lulú); y en 1805 publicó el curioso libro de aparecidos y erotismo que hoy presentamos: Manuscrito encontrado en Zaragoza.

Su muerte tuvo algo de lo que había escrito en su famoso libro. Durante algunos años, pulió con delicadeza la agarradera del azucarero de plata de su juego de té, que tenía la forma de una frutilla. Una tarde, cuando comprobó que cabía en el cañón de su pistola, la cargó y se disparó en la boca. Al parecer, creía estar transformándose en lobo.

El libro comienza con la Advertencia de un oficial del ejército napoleónico, en la que se cuenta que el manuscrito fue encontrado en una casa abandonada. Según el oficial, estaba escrito en castellano, idioma que entendía superficialmente, pero tuvo la fortuna de ser tomado prisionero durante Los Sitios por los españoles, uno de cuyos capitanes le dijo, tras hojear el manuscrito, que allí se mencionaba a un antepasado suyo. El prisionero le pidió al capitán que se lo leyera y así lo transcribió al francés:

Durante el reinado de Felipe V, un oficial viaja por Sierra Morena hacia Madrid y llega a un lugar donde encuentra un par de ahorcados, que, según cuenta la leyenda, por la noche se bajan del cadalso y hacen mil tropelías, relacionadas con lo sobrenatural y lo satánico. Se refugia en una posada cercana que parece abandonada, en la que es acogido por unas muchachas árabes muy hermosas que dicen ser sus primas. El sujeto vive una "noche loca" con ellas y cuando despierta por la mañana aparece debajo de los hombres ahorcados. Siguen sucediendo algunos encuentros curiosos y por fin la novela se detiene en un campamento de gitanos en el que su jefe cuenta una historia uno de cuyos personajes cuenta una historia en la que uno de los personajes cuenta una historia, etc... Otros personajes van apareciendo por el campamento de gitanos contando también su historia interminable.

De estructura laberíntica, narrada al modo de los decamerones, la obra da una visión pintoresca, fantástica y prerromántica de la España profunda del siglo XVIII, llena de inolvidables historias de aparecidos, cabalistas, ventas encantadas o leyendas moriscas, traspasada de un aire picaresco deudor de la tradición española. Su primera edición se terminó de imprimir en San Petersburgo en 1805 y se completó con una segunda parte impresa en París en 1813. No fue hasta 1989 cuando se publicó en París la versión hasta ahora más completa, que había crecido desde las doscientas páginas de su primera edición hasta sus actuales ochocientas.

A lo largo de estos años ha sido plagiada por autores como Washington Irving (la "Historia del comendador de Toralva" se convirtió en “El gran prior de Menorca") y Charles Nodier copió otros fragmentos en 1841 y 1842, lo que dio lugar a un sonado juicio por plagio. Otros relatos de Potocki aparecieron por esos años en la prensa, atribuídos a Cagliostro.

Existe una versión teatral española, obra del dramaturgo Francisco Nieva y que ha sido representada en los últimos años por el Centro Dramático Nacional (CDN). También existe una película, que es posible encontrar en video VHS, de la que damos su ficha:

EL MANUSCRITO ENCONTRADO EN ZARAGOZA (RAKOPIS ZNALEZZIONY W SARAGOSSIE)

Formato: VHS

Director: Wojciech J. Has

Producción: Kamera Unit

Guión: Tadeusz Kwiatkowski, según la novela de Jan Potocki

Fotografía: Mieczyslaw Jahoda

Música: Krysztof Penderecki

Montaje: Krystyna Komosinska

Intérpretes: Zbigniew Cybulski (capitán Alfons van Worden), Iga Cembrzynska-Kondratiuk (princesa Emina), Kazimierz Opalinski (eremita), Joanna Jedryka (princesa Zibelda), Slawomir Lindner, Miroslawa Lombardo, Aleksander Fogiel, Franciszek Pieczka, Ludwik Benoit, Barbara Krafftówna, Pola Raksa

Nacionalidad y año: Polonia 1964

Duración y datos técnicos: 173 min. B/N.