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La
Guerra de la Independencia sorprendió a Saint-Marcq en Madrid,
de donde se fugó para ir a Valencia y ponerse a las órdenes
del general Caro.
Se le envió en auxilio de Zaragoza en 1808, con el primer
Sitio, al mando de 6.000 infantes, 100 caballos y 6 cañones.
Tras llegar a Paniza el 7 de agosto, avanzó hasta Muel y
colaboró notablemente a que Lefebvre levantara el sitio el 13
de agosto de 1808.
Junto a su División, quedó incorporado en el nuevo Ejército
de Reserva que formó Palafox con tropas aragonesas, valencianas
y murcianas. El 21 de diciembre de 1808 sostuvo durante varias
horas el puesto de Torrero y, cuando se vio forzado a
abandonarlo, hizo volar el puente de América, con lo que evitó
la persecución de los franceses.
Hacia finales del asedio ostentaba el mando de la defensa en el
Coso Bajo. El 25 de enero de 1809 fue ascendido por Palafox a
teniente general, lo que no le impidió dirigir personalmente la
resistencia a cinco terribles asaltos franceses. El 19 de
febrero, con Palafox y O´Neille fuera de combate, se ocupó del
mando de las tropas.
Dos días más
tarde se reunió la Junta en la que pronunció la frase de "¡Con
la espada y las bayonetas!". Sólo encontró
apoyo en Antonio Torres, Zaragoza acabó capitulando esa misma
noche. |
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