En su fosal fueron enterrados
innumerables patriotas, entre ellos María Agustín. Los "escopeteros de San
Pablo" a las órdenes del Padre Sas y de
Mariano Cerezo
(su casa, en la cercana Boggiero, conserva aún la placa conmemorativa en la
fachada) fue una formidable fuerza móvil que taponó brechas en numerosas
ocasiones.
Gancho que era utilizado para despejar en las
procesiones,
ramas y tendedores de ropa
San Miguel y el diablo
Detalle
Maravilloso retablo mayor de la iglesia
de San Pablo
Suelo con más de dos siglos
PARA VER EL RESTO DEL REPORTAJE
FOTOGRÁFICO, PICAR EN LOS NÚMEROS