ASOCIACIÓN CULTURAL LOS SITIOS DE ZARAGOZA

ZARAGOZA, 20 DE FEBRERO DE 2026. AULA MAGNA DEL EDIFICIO PARANINFO

El Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza volvió a ser, un 20 de febrero más, el epicentro de la memoria histórica de la ciudad. En un acto cargado de simbolismo y solemnidad, la Asociación Cultural Los Sitios celebró la entrega anual de sus galardones.

El evento, que precede tradicionalmente al aniversario de la capitulación de Zaragoza en 1809, reunió a las principales autoridades civiles y militares en una mesa presidencial de excepción. Junto al vicerrector José Ramón Beltrán se encontraban el presidente de la Asociación, Gonzalo Aguado Aguarón, el consejero municipal Víctor Serrano y el coronel Carlos Pascual Ballano, director de la Cátedra Cervantes.

El rigor académico fue el gran protagonista de la velada. El Premio Especial de Investigación Histórica fue concedido a Jonathan Jacobo Bar Shuali, ganador del 41º certamen de la Asociación. Su estudio sobre el Regimiento de Fusileros de la Guardia Imperial —una pieza clave de la maquinaria napoleónica— fue alabado por aportar una perspectiva logística enriquecedora para la historiografía local.

La continuidad del legado está asegurada con el Premio a Jóvenes menores de 25 años, que recayó en Héctor Gigliotti Jiménez. Su trabajo, titulado “Nobleza Obliga”, fue defendido por el propio autor ante el público con una soltura que augura un brillante futuro en la divulgación histórica.

Uno de los momentos cumbres fue el nombramiento como Socio de Honor a Guillermo Fatás Cabeza. La Asociación reconoció así una vida dedicada al estudio y la difusión de la identidad aragonesa. Desde su labor en el Heraldo de Aragón, la Institución Fernando el Católico y la propia Universidad, Fatás ha sido una figura fundamental para dotar de rigor científico el relato de Los Sitios.

En el ámbito institucional, la Medalla de Socio de Honor Colectiva fue entregada al Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza (REICAZ). El galardón sirve para estrechar lazos de colaboración y recordar a aquellos juristas que, hace dos siglos, no dudaron en cambiar las leyes por la defensa activa de su ciudad bajo el asedio.

La emoción contenida marcó la entrega del Diploma de Mérito, otorgado a título póstumo a José María Rodrigo Ramos. El reconocido divulgador, recientemente fallecido, dejó un vacío profundo en la sala que se vio compensado por el cálido aplauso que recibió su viuda al recoger la distinción.

El acto concluyó con la proyección de dos piezas audiovisuales que trasladaron a los asistentes a la Zaragoza de 1808, cerrando así una jornada que, tras 41 años, sigue demostrando que la historia de la ciudad está más viva que nunca.

Fotos: Fernando Sánchez y Ángel Muñoz. Para ver las imágenes aumentadas hacer clic sobre ellas 

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